La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.

La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.
La "PERLA DE LA UNIÓN". Si todos aunáramos Creencia, en un Ser Único, sabiéndonos parte de Él mismo, la vida cambiaría.

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...
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lunes, 25 de febrero de 2008

Cosas de la vida...

Y miro el pasado...
Recordando mi juventud, veo cómo sentía el placer de la percepción de mi rostro, ante el espejo.
Y plasmaba en mi mente un mundo a mi medida, con príncipes azules, con lugares hermosos, con armonía e hijos que poblarían mi futura vida.
Encontraba las nubes ¡tan lejanas! La lluvia no mojaba mi rostro, aunque cayera a chaparrones, porque sólo veía fina llovizna. Los huracanes eran…solo viento que me acariciaba… despacito… Las piedras del camino no existían para mí. Las veía como pequeños granitos de grava, adornando mis pies. Y todo eran proyectos… y todo veleidades que formaban el ¿Qué será?
Pero pasó el tiempo y aquellas finas gotas se volvieron tormentas, y lo que levemente entorpecía el caminar de mis pies, se tornó montaña difícil de escalar. Y el príncipe azul… no tenía azul intenso sino un color tornasolado.
Y hoy, en los tiempos actuales me encuentro mirando aquel pasado lleno de ilusiones y viendo mi presente. Ya no soy joven, y doy gracias por ello. Y miro esas incipientes arrugas que comienzan a afincarse en mi rostro. Y en cada una… una historia. Mi mirada es triste, porque siempre lo ha sido. Y ya mi cuerpo se va desvaneciendo ante aquél que fue, y doy gracias por ello. Cuando el joven a menudo dice “viejo”, con cierta arrogancia… cuando hablan del mayor, yo me pregunto: “¿A qué aspira el que tiene pocos años?” “¿Acaso se cree que tiene el salvoconducto para serlo siempre?”
Creo que lo importante en la vida es mirar hacía adelante. Llenar las maletas de las experiencias con aprovechamiento, con amor, con claridad… y sobre todo aspirando a cumplir años, que en definitiva, aunque no se desee, es la aspiración de todo el que vive. A vivir la vida intensamente, no a pasar por la vida sin vivirla. A vivir el presente, no acumular vivencias futuras, que posiblemente solo sucederán en nuestra imaginación.
Un día, una mujer, en otro tiempo muy bella, con casi ochenta años me dijo “Hija mía, desde hace años, tengo la sensación que debo de pedir perdón, por ser mayor”
Y yo pensé: “ ¿Cómo es posible que el hoy joven no piense en lo que le espera mañana?" Y "¿Cómo el anciano no recuerda lo que fue ayer?".
La vida humana, llevada a término, es un camino común para todos y a todos hace girar.

jueves, 21 de febrero de 2008

La vida y... La Vida

¿Qué diferencia tiene la vida con la Vida?
me preguntas...
Verás:
Es un lugar enternecido por la brisa y los colores
por los cantos y las flores,
y sobre todo...
por presencias armoniosas.
Los jilgueros no cantan
porque su canción se escucha sin ser cantada.
Los brazos no abrazan.
Ni besan unos labios
porque las caricias se sienten
sin que sean necesarias
demostraciones amorosas.
Las rosas,
de colores no imaginables para ti hoy,
cubren los lugares,
apacibles con su presencia.
Sin que exista rosal.
Sin que existan espinas en sus tallos.
Las orquídeas son hermosas en la tierra,
pero no puedes compararlas al jardín imperecedero.
Las nubes no se agolpan.
Ni ennegrecen.
Ni sueltan agua,
sino que acarician a su paso.
Y el que duerme es acariciado con su silencio.
Con su suavidad...
¿El que duerme...?
La permanencia es sentir sin cuerpo,
y mirar sin ojos y dormir sin sueño.
En el dormir estás despierto.
No existen matorrales,
ni sustancias malolientes
ni cuervos
ni reptiles
ni flores sin aroma...
Percibes los olores
sin que exista membrana que los capte.
Porque los sentidos perduran
aun sin soporte.
No hay senderos con piedras afiladas en la montaña.
Existe la montaña
y una colina ardorosa en la que surge un manantial.
¿Ésto es así?,
me preguntas
Y te respondo que cuando piensas e imaginas
vuelas con la imagen a lejanos lugares.
Y esa imaginación, hoy pobre,
te niega muchas cosas porque la razón te ata.
¿Cómo que la razón me ata?
Cuando estás en el cuerpo,
es necesario razonar, para tomar decisiones.
Pero cuando el abandono del cuerpo es total,
lo inimaginable hoy, se vuelve realidad mañana.
"Desde el viento" Celia Álvarez Fresno

viernes, 8 de febrero de 2008

Cosas de la vida...

No me gusta la política.


Sí; cuando surge el referido tema digo que soy totalmente apolítica, y que tanto los unos como los otros, tienen algo que me gusta en sus “teorías” (que pocas veces se llevan a la práctica),y también algo que no me agrada.
Pero esto que digo ¿es verdad?, y en esas estoy hoy.
No. Creo que no es totalmente cierto y lo que intento es pasar del tema para excluirme yo sola de la conversación, ya que no entiendo ni jota. Y así puedo estar con la boca cerrada, y nadie va a preguntarme si me gusta tal o cual ministro o ministra, que yo no conozco, porque no presto atención.
Pero después me quejo cuando los impuestos son muy altos o cuando voy por una carretera comarcal del tres al cuarto.
No. No soy indiferente, pero quiero parecerlo. Y hoy, que quiero verme como soy y no como deseo ser, pues tomo la decisión de comerme diarios y telediarios, en donde pueda discernir y votar aquello que piense va a ser lo mejor (que una vez mas, no tiene porque ser lo mejor), porque lo que para unos en la vida, es maravilloso, para otros no es más que una opción equivocada y retrógrada.
¡Ah! Que distintos somos… ¿Cómo va a haber consenso en grandes masas, si en una reunión de cinco personas, cada una opina de forma diferente?
Pero claro… sería aburrido ver a todo el mundo igual, y que todos asintieran ante una canallada, o ante un logro o un triunfo.
No. Tiene que haber policromía, y vida, y bullicio, y vida y muerte… y amor y odio y muerte y vida.

¿En dónde estás?

No sé en dónde estás. Hace ya tres años que te has ido, y yo, te pedí varias veces alguna demostración de otras Realidades, esas que creo sentir, y tal vez siento; pero no hubo más que silencio.
Tú y yo hablamos de muchos temas, y éste era uno de nuestros preferidos. Tú asentías cuando yo argumentaba esto o aquello, y después con tu mirada dulce y espiritual me decías ¿Y quién lo sabe? ¿Tú viste a alguien volver? Y después me prometías una y otra vez, que cuando dejaras este mundo, tú vendrías a mi lado, y me cobijarías cuando sintiera pena y dudas, y nostalgias, y camino sin salida.
Pero no te he visto, y tú no estabas junto a tu “prenda”, como así me llamabas, tantas y tantas veces que he llorado.
¡Ay, padre! Jamás he sentido tu fuerza, ni tu presencia. ¿Por qué?
Tal vez estés en un lugar elevado, en donde te corresponde por tu maravillosa forma de ser cuando eras hombre, en esta tierra, en la que has amado, y padecido, y querido… y te importe poco los pasajeros sufrimientos de los seres que has querido, porque sus sufrimientos, son eso, “nada”, en el largo viaje de la existencia.
O tal vez seas nada, y vivas solo en el recuerdo de los que vivimos. ¿Quién lo sabe?
Me gusta tanto mirar el horizonte con las rojas puestas de sol, esas que contemplábamos tú y yo, desde el alto de la colina de Ruedes…Ese lugar mágico que embelesa los sentidos y te hace sentir la vida verde y arbórea, cerca de la ciudad.
Y yo te imagino nube, y algunas veces, con su fantasmagórica presencia ríes o lloras, y te imagino el sol rojizo que con su adiós crea la impronta del regreso.
Padre, aunque seas nada, para quien te ha conocido eres todo. Aunque te hayas encontrada con abismos vacíos tras tu partida, no temas, porque seguirás viviendo en los corazones que has amado.
Y si has visto esa Luz, que yo te indicaba buscaras cuando estabas a punto de pasar la Puerta, mándame un trocito, para que me alumbre y no me llegue esta oscuridad que muchas veces me abarca.