La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.

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La "PERLA DE LA UNIÓN". Si todos aunáramos Creencia, en un Ser Único, sabiéndonos parte de Él mismo, la vida cambiaría.

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...

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jueves, 8 de enero de 2009

Ayer, hoy... y mañana.


Y miro el pasado...
Recordando mi juventud, veo cómo sentía el placer de la percepción de mi rostro, ante el espejo.
Y plasmaba en mi mente un mundo a mi medida, con príncipes azules, con lugares hermosos, con armonía e hijos que poblarían mi futura vida.
Encontraba las nubes ¡tan lejanas!. La lluvia no mojaba mi rostro, aunque cayera a chaparrones, porque sólo veía fina llovizna.
Los huracanes eran… solo viento que me acariciaba… despacito…
Las piedras del camino no existían para mí. Tan sólo eran pequeños granitos de grava, adornando mis pies.
Y todo eran proyectos… y todo veleidades que formaban el ¿Qué será?
Pero pasó el tiempo y aquellas finas gotas se volvieron tormentas, y lo que levemente entorpecía el caminar de mis pies, se tornó montaña difícil de escalar.
Y el príncipe azul… no tenía azul intenso sino un color tornasolado.
Y hoy, en los tiempos actuales me encuentro mirando aquel pasado lleno de ilusiones y viendo mi presente:
Ya no soy joven, y doy gracias por ello. Y miro esas incipientes arrugas que comienzan a afincarse en mi rostro. Y en cada una… una historia.
Mi mirada es triste, porque siempre lo ha sido; y ya mi cuerpo se va desvaneciendo ante aquél que fue, y doy gracias por ello.
Cuando el joven a menudo dice “viejo”, con cierta arrogancia… cuando hablan del mayor, yo me pregunto:
“¿A qué aspira el que tiene pocos años?, ¿Acaso se cree que tiene el salvoconducto para serlo siempre?”.
Creo que lo importante en la vida es mirar hacia adelante. Llenar las maletas de las experiencias con aprovechamiento, con amor, con claridad… y sobre todo aspirando a cumplir años, que en definitiva, aunque no se desee, es la aspiración de todo el que vive.
A vivir la vida intensamente, no a pasar por la vida sin vivirla. A vivir el presente, no acumular vivencias futuras, que posiblemente sólo sucederán en nuestra imaginación.
Un día, una mujer, en otro tiempo muy bella, con casi ochenta años me dijo:
“Hija mía, desde hace años, tengo la sensación de que debo pedir perdón, por el hecho de ser mayor”
Y yo pensé:
“ ¿Cómo es posible que el hoy joven no piense en lo que le espera mañana?" "¿Cómo el anciano no recuerda lo que fue ayer?".
La vida humana, llevada a término, es un camino común para todos y a todos hace girar. Unos hoy, otros mañana, otros mañana de mañana...

22 comentarios:

  1. Una buena reflexión la tuya. Hacerse preguntas es señal de que se piensa, dijo el sabio.
    Cada etapa tiene su encanto y yo comprendo a los jóvenes cuando dicen lo que dicen y comprendo también a los mayores cuando no comprenden a los jóvenes.
    Hay otra frase que dice: "La inteligencia es saber a qué hay que hacer la vista gorda." Pues eso, que la madurez nos de inteligencia para sonreír mientras la juventud sigue siendo joven.
    Huy, no sé si lo dije bien...

    Besos, Celia. Y cuando quieras tomamos café en terreno neutral.
    ¿Alguien más se apunta...? ;)

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  2. Hola Merce. Sí. De momento podemos tomar un cafetito virtual.
    Yo comprendo perfecdtamente al joven cuando no comprende al anciano y al anciano cuando le cuesta recordar. Pero ¿No has oído cantidad de veces cómo alguien que aún está en la juventud desprecia con palabras o actos al anciano? ¿Y al anciano hablar despectivamente del joven? Eso es lo que intento plasmar en mi relato. Que exista un poco de tolerancia y que sepamos que todos hemos sido jovenes y que los jovenes tendrán que llegar a la ancianidad, si tienen suerte.
    La vida es un correr hacia adelante, y si llegamos a la meta antes de tiempo, mal premio llevamos ¿no crees?.

    Un abrazo

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Tu reflexión es bella, pero te diré una cosa y piensa sobre ella. Los jóvenes no piensan en la vejez y muy poco en la muerte, esa es una percepción que se va acrecentando a medida que uno se hace mayor. ¿Pensabas mucho en la muerte o en la vejez en tu juventud? Yo no, y mis amigos tampoco. Sólo llamábamos viejos a los viejos de una forma bastante...despectiva si puede decirse así, aunque luego éramos educados con ellos, pero no los entendíamos como hoy los entiendo; casi a la perfección. Un abrazo!

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  5. Primero, el comentario suprimido anterior, es porque dupliqué el mío, como respuesta a Mercedes.
    Moderato:
    Tienes toda la razón. Yo desde jovencita, escribía poemas, y muchos hablaban del "Más Allá" y de la Muerte. Pero no recuerdo muy bien lo que pensaba de los ancianos. Seguro que haría más o menos, lo que ahora veo como algo doloroso y triste.
    En este momento, me encuentro en esa edad medianilla, en donde estás en el medio de la balanza, desde donde puedes mirar a un lado y a otro.
    Dicho esto, quiero decir que la juventud es maravillosa y la ancianidad también. Pero creo que un poco de comprensión por partte y parte, no vendría nada mal.
    Un abrazo

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  6. Gracias Celia por esta bonita reflexión...
    Los jovenes de hoy no tendran ni pasado, ni futuro, ni saben vivir el presente, van a lo loco y no se dan cuenta que la vida pasa para todo el mundo igual, solo el que la sabe aprovechar la disfruta al 100%.
    Yo doy gracias todos los días cuando me levanto por la mañana por todo lo vivido y por concederme un dia más.
    Un fuerte abrazo y gracias por compartir tanto.

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  7. Muy cierta tu reflexión..recuerdo mi juventud y lo veía todo d color de rosa..la vida me parecía un cuento de hadas y me comía el mundo.Ahora con unos cuantos años más encima y todo lo vivido agradezco cada nuevo amanecer y que se me brinde la oportunidad de poder vivir más años..pero siempre con el espíritu joven.
    Cuando uno es joven no se cuestiona ese tipo de cosas.
    Besos.
    Shere

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  8. Hola Ainhoa.
    Yo pienso que la juventud de hoy, en reglas generales es maravillosa. Como también la de ayer lo ha sido. Lo que pasa es que tal vez se haya olvidado un poco, la palabra, respeto.
    Ajeno ya al texto, pienso que hoy, existe demasiada tolerancia en cuanto a educación, y creo que eso no es bueno ni para padres, ni para hijos.
    Pienso que la rectitud tiene que existir, y el cariño y la dedicación también.
    Muchas veces recogemos lo que sembramos. Y si sembramos una niñez y juventud, permisiva y solitaria, recogeremos lo que no deseamos recoger.
    Pero, esta apreciación es muy particular, que por supuesto, dista mucho de ser la adecuada.
    Es que yo siempre fui un "poco sargento". Y todavía estas Navidades, uno de mis chicos (mis joyas, como yo pienso) me lo recordó. Pero tengo la gran suerte de tener tres soles de hijos. Así es que por mi parte, viva la rectitud y el amor, en la educación. ¡Ah! De vez en cuando les caía una "colleja".
    Un abrazo.

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  9. Hola Sherezade.
    Mira, hace unos días, en una tertulia (no literaria) ja...ja... de esas de cotilleo, yo (no todo va a ser relato y lectura) estaba mirando la pantalla. Una ¿periodista? entradita en años, llamaba vejestorio a Ana Obregón.
    Quiero decir con esto, que una persona de cuarenta ¿cómo puede decir a otra de cincuanta y..., semejante atrocidad?.
    ¿Es que no espera llegar a cumplir mas años?
    Por eso creo que tenemos que tener respeto y comprensión para un lado de la balanza y por supuesto para el otro.
    Eso, la verdad, me saca de mis casillas.
    Un abrazo

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  10. Interesante reflexión. Supongo que es ley de vida que las cosas ocurran así. Yo misma medito sobre ello y presto más atención a mis mayores, a medida que voy cumpliendo años.
    Sabias palabras las de la experiencia.

    Un cálido abrazo

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  11. simplemente decirte Celia que hay viejos jovenes y jovenes viejos, el espiritu no envejece, si lo alimentamos de cosas bellas y tenemos la necesidad de avanzar en la vida, a nuestro yo interior, pero si hacemos caso solo del exterior, el globo se desincha y perdemos el norte de nuestras vidas, por eso debemos alimentar nuestro amor y avanzar en la vida orgullosos de cumplir años.
    Celia un abrazo de Esther.

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  12. Hola Brisa. Las ilusiones de la juventud no deberían morir. Pero la propia vida, nos va cambiando.
    Un abrazo

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  13. Hola Esther.
    ¡Que razón tienes! Hay jovenes viejos, y viejos jovenes. También creo que el espíritu no envejece, porque carece de edad. Ésa que van marcando el paso de los años.
    Un abrazo

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  14. Celia,hola.Te llamas así,¿verdad?
    Siempre quiero pasarme y ahora lo hice aprovechando huecos.
    Pienso que la juventud ha cambiado un tanto en ese aspecto.Miran a los que somos cuarentones como ancianos y a estos,como seres de otro planeta.
    No creo, y lo digo con sinceridad, que lo hagan con mala iintención.Al menos no todos.
    Pero antes éramos mucho más respetuosos, a pesar de no compartir opiniones con aquellos adultos que por su parte,también eran muy diferentes a como lo somos nosotros ahora...
    En fin,cuando se es joven, se ve todo de manera muy distinta y para nada se piensa en la madurez y de la vejez...¡ni hablamos!
    Perdona la extensión.
    Un placer haberme pasado por aquí.Te enlazo para volver,si no te importa,claro.
    Besos.

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  15. Lo injusto de la vida, Celia, no son las arrugas, sino las cicatrices.

    Cada edad tiene su encanto y, si se es consciente de ello, se puede disfrutar cada momento con la misma intensidad. Porque si a los viejos les asusta la muerte, a los jóvenes les asusta la vida. Personalmente, si bien noto las carencias físicas propias de la edad, creo que nunca me encontré mejor respecto al estado anímico. He oído decir muchas veces, en especial a mi abuela: que morimos cuando empezabamos a estar preparados para vivir. No sé si es una contradicción o una paradoja, pero a cada año que pasa más convencido estoy de ello.

    Bikiños

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  16. Hola Marinel.
    Por supuesto, estás invitada a mi blog ¡Faltaría más!.
    Muchas gracias por tu aportación sobre el escrito.
    Yo, hoy, no me cambiaría por la joven que fui. Siento que he aprendido muchas cosas, y que aunque perdí por una parte, gané con creces experiencia y conocimiento. Eso es lo importante.
    Yo apuesto por la juventud, pero no me agrada la palabra viejo, dicha con desprecio, como tampoco considero que se deba de tachar al joven por intentar buscar el camino en el que cree.
    Un abrazo

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  17. Hola XoseAntón.
    Por supuesto que cada edad tiene su encanto. Y también su lado bueno y menos bueno.
    Me parece buenísima la frase de tu abuela. Y es que cada uno tiene su propia lucha.
    Tolerencia y comprensión deberían abanderar nuestras vidas.
    Pero... como somos así, algunas veces toleramos y otras damos la patada a la vasija.
    Un abrazo

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  18. Celia, vivir es una oportunidad maravillosa para saborear mejor todo, cuando somos jovenes somos ingenuos e inconscientes.
    Yo digo como Xoxe Anton, me siento como una joven, con ciertos limites, ya no seria capaz de hacer las locuras que hacia antes, ahora pienso las decisiones, soy bastate mas prudente.
    Tengo poso y lo aprovecho!!
    Besos

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  19. Por los comentarios que leo poco más podré aportar a esta reflexión.

    Salvo que comparto lo que dices en ella. Cada edad es para lo que es. Pero cuando ya tenemos cierta edad podemos ver las cosas desde la perspectiva de la experiencia. Eso amiga mia es lo importante. No cambio experiencia por juventud

    Un abrazo
    Aunque llego tarde, me apunto también a ese café...

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  20. Hola Marian.
    ¡Yo no cambio mi experiencia por la juventud de antes!
    ¿Reflexiva? Sí... creo que he ganado en serlo. Aún hoy me considero un tanto impulsiva... Pero la experiencia, esa ya no me la quita nadie.
    El Alma, no tiene edad. Sólo acumula evolusión y experiencia, y ese el que realmente perdura.
    Mi espíritu es tan joven, que vive inmerso las situaciones, y salta de alegría por cosas un tanto insignificantes, volcándose en ilusiones y proyectos.
    Lo importante vuelvo a decir, es el respeto, la esperanza, y las vibraciones positivas. Pero sobre todo, intentar comprender al otro.
    Un abrazo

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  21. Paco ¿ya estás de vuelta?
    Ayer entré en tu página, pero es que tengo problemas con mi ordenador, y esttoy con otro muy lento, por lo que tardo inmensamente en poder pasar y comentar.
    Creo que se arreglará en breve.
    En cuanto a lo que comentas, decirte que estoy completamente de acuerdo contigo.
    Yo no me cambiaría por ninguna etapa de mi pasado. Todas las experiencias van en el saco de las vivencias. Y todo es importante para poder evolucionar y aprender.
    Un abrazo.

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  22. Muy buena tu reflexión.
    Para mi cada uno tiene un recuerdo de su juventud y en cierta forma es caótica porque uno va aprendiendo y encontrando cosas nuevas.


    http://gymbrainstorming.blogspot.com

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