La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.

La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.
La "PERLA DE LA UNIÓN". Si todos aunáramos Creencia, en un Ser Único, sabiéndonos parte de Él mismo, la vida cambiaría.

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...
Amazón y descarga libre en Celia Álvarez Fresno Mis libros

lunes, 9 de marzo de 2009

Hola


-Hola Dios. He vuelto a visitarte.
-Hija ¿Otra vez tú por aquí?
-Si. Es que me apetecía preguntarte una cosa.
-Tú dirás.
-Vengo a contarte que la Tierra está hecha polvo. Y los que estamos en la experiencia de la vida, ni te cuento... con tanta crisis y tantos problemas. ¿Cómo podemos solucionarlo?
-Hija mía. Hace ya bastantes años que vives en tu experiencia terrena y en contadas ocasiones has venido a hablar conmigo.
Últimamente rondas mucho por aquí, y vienes a pedir soluciones.
Eso no es bueno.
Tú tienes que acordarte de los otros cuando ellos te necesiten, no cuando necesites tú.
-¡Ah!. Pero Tú, no eres los otros. Eres Dios, el que tiene soluciones para todo.
-Sí, hija. Tengo soluciones, pero verás:
Tienes que comprender que el Todo, tiene Partes. Y esa Parte, vive en cada uno de vosotros.
Yo estoy aquí y estoy allá. No es necesario que te des estos viajes a través del Éter.
Debes mirarte a ti siempre que puedas, y mirar a los demás con el filtro amoroso de la comprensión y del Amor; ahí es en donde estoy Yo y sólo así serás realmente tú.
-¡Ah! Pero ¿Tú que harías si fueras nosotros?
-Hija mía. No has entendido nada... una vez más.
Yo soy tú y tú eres Yo. Todos somos Uno.
-¿Entonces Tú has sido también causante de la crisis Internacional que padecemos?
-Ya te he dicho que vivo en todo aquel que vive. La chispa de mi Esencia os acompaña a todos. Sólo debéis hacer que crezca con vuestra actitud positiva y Evolutiva.
Sólo eso es necesario.
Sólo debéis hacer que vuestro verdadero Yo, emerja.
Sólo así las situaciones serían diferentes.
-¡Ah!.
-¿Algo más que preguntar, hija? Celia... Celia... ¡No corras!
Ya verás como te vuelves a estrellar por no pararte a reflexionar mis palabras.
Si es que así... no hago carrera de ella…

19 comentarios:

  1. Muy bueno, Celia. Dios debe andar por su despacho del cielo bastante atareado con nosotros.
    Seguiremos esperando que esa chispa de su Esencia prenda en algunos personajes claves y un buen fuego reparador traiga calor a nuestro -casi helado- día a día.

    Un abrazo y feliz lunes.

    Maat

    ResponderEliminar
  2. Es una gran verdad lo que dices, una vez más.

    Tenemos que hacer que crezca esa actitud positiva dentro de cada uno, tal vez sea la única solución en estos momentos.

    Saludos.
    Manolo

    ResponderEliminar
  3. Siempre estupendos trabajos los tuyos, nos hacen reflexionar y nos arrancan una sonrisa.
    Un gran beso, amiga.

    ResponderEliminar
  4. ¡Me encanta leer los diálogos que tienes con Dios!
    abrazos

    ResponderEliminar
  5. Menudo viaje que te has dado...

    Aunque yo si creo que tu entiendes mucho más de lo que parece...

    Una gran verdad encierran tus palabras:

    "Sólo debéis hacer que vuestro verdadero Yo, emerja..."

    Si pudiéramos todos seguir, los dictados de nuestro Yo, no existirían las miserias que corroen este mundo nuestro.

    Un beso de comienzo de semana

    ResponderEliminar
  6. Un espléndido diálogo mezclado de ironía,ternura,comicidad...
    Me ha encantado esa carrera alocada tras pensar que ya tienes respuestas, y ese Dios que asume tu irresponsabilidad por no pararte a dilucidar sus palabras...
    Bueno de verdad.
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. jajaja, que bueno, me imagino la escena y me parto, y sobre todo a tí corriendo y él llamando...
    La verdad es que la situación es preocupante.:(
    Besos

    ResponderEliminar
  8. ojalá pudiera relatar como tu lo haces...
    ES UNA GRAN SATISFACCIÓN LEERTE!
    GRACIAS.

    ResponderEliminar
  9. Celia,no puedo decir que me asombras,pues ya cuando te escuch en el pregon el ocho de septiembre en Pola de Allande me quede entusiasmada,yo tambien soy del Valledor,y me alegro ver la gran familia que tienes,tanto tu marido como tus guapisimos hijos,te lo mereces.
    Un beso.
    Conchi.

    ResponderEliminar
  10. Ese Padre empeñado en no dar respuestas "facilonas" y en no hacer "milagritos" no vende Celia... lástima que vivamos en un mundo en el que si no tienes un buen director de Marketing no existes... la grandes verdades... como la que Celia ha encontrado en esa conversación... le vienen grandes a este mundo...

    Pero... paciencia... paciencia... todo se andará...

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. Chulo, chulo Celia. lo cierto es que teníamos que pararnos un poco más y reflexionar antes de hacer las cosas. Dios es Dios y nosotros somos nosotros, humanos al fin y al cabo con todos nuestros defectos y como dice él, para encontrarlos tenemos que mirarnos muy adentro; porque fuera seguro que no está.
    Un beso

    ResponderEliminar
  12. Visitar a Dios, es fácil.
    No cuesta el viaje.
    Te recibe siempre.
    Comprende todas las preguntas. Tiene respuestas para todos.
    Conoce los entresijos de las historias.
    Y sobre todo... lo tienes tan cerca...tan cerca que viajas sin salir de casa.
    Un abrazo para todos.

    ResponderEliminar
  13. Que palabras nacen tan profundas de tu conversación con Dios.
    Besos de Carrachina

    ResponderEliminar
  14. Qué bueno, Celia!

    Dios, cada vez que te ve llegar con el gesto interrogante, se pondrá en guardia, no?

    -"A ver qué me va a preguntar esta criatura hoy"-
    jajaj

    Pero sí, me ha encantado la contestación que te ha dado Él.

    Todo depende de nosotros, no es eso?

    Besos, CeliA.

    ResponderEliminar
  15. un dialago que estremece, una escena que cautiva, logras un rersultado muy interesante Celia, felicidades.


    un abrazo literal y literario

    ResponderEliminar
  16. Me ha encantado Celia, sigue siempre escribiendo así!

    Cuanto trabajillo tendrá Dios, ocupado en nuestras cosillas y preguntas varias.

    Un beso enorme!

    Ángeles

    ResponderEliminar
  17. Dios, siempre tiene el oido cerquita.
    Simpatico dialogo.
    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  18. QUERIDA AMIGA:
    EN ESTOS DIAS EN LOS QUE HE ESTADO SIN INTERNET ,ME HE DADO CUENTA DE LA VERDAD DE TUS PALABRAS.
    NO HAY QUE IR A NINGUN SITIO ,SOLO MIRANDO DENTRO,LE HALLARTAS Y TE HALLARAS.
    GRACIAS CELIA POR TAN HERMOSA ENTRADA.
    BESOS.

    ResponderEliminar
  19. Lo mejor de hablar con Dios es que:
    No necesitamos intermediarios que hablen por nosotros.
    Nos recibe ipso facto, por muchas visitas que tenga.
    Sabe lo mejor para el que pide.
    Y sobre todo, al estar tan cercano y en nuestra propia casa, mantenemos conversaciones a cualquier hora.
    Un abrazo, amigos.

    ResponderEliminar