La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.

La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.
La "PERLA DE LA UNIÓN". Si todos aunáramos Creencia, en un Ser Único, sabiéndonos parte de Él mismo, la vida cambiaría.

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...
Amazón y descarga libre en Celia Álvarez Fresno Mis libros

lunes, 18 de noviembre de 2013

Vamos ¡Ya es hora! Mira quien eres!


 
 
 
 
 
 
Un día, hace ya muchos años sonó mi despertador interior;  las tientas se volvieron buena nueva, no sin antes haber pasado por un tormento de zozobras…
Abrí los ojos del Alma y corrí monte arriba  con el fin de despertar a todos los demás. Quería admirar al tumulto que parecía haber vivido lo mismo que yo y a la par, alertar a los durmientes de la Realidad, palpable ahora en mi.
Una mano poderosa hizo que detuviera mi carrera, a la vez que me inspiraba estas palabras:
“No seas protagonista al tocar las campanas con estruendo. No hagas que se despierten asustados. No eres mejor ni peor que aquel que aún duerme. Sé sencilla, sé humana, sé consecuente contigo. No asustes con tus campanas. Estate alerta para que cuando despierten no pasen el tormento que tú has pasado por desconocer las reglas de la Vida.
Vete caminando poco a poco y riega tu camino con alguna guirnalda que atestigüe tu paso. Habla de Amor Incondicional, de Felicidad interior.
No lleves a nadie hacia tus pasos, si él no quiere ir. Muéstralo y avanza, y en cada paso limpia más y más tus palabras, tus pensamientos, tus hechos, subiendo cada día un peldaño de Amor.
Y reparte las Vibraciones positivas, sin mirar en donde se alojarán”

6 comentarios:

  1. Me gustan mucho estas palabras que aquí dejas. Llenas de humildad, Amor y empatía hacia los demás. Gracias. Besinos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, querida Mar. Nos veremos en breve. Doy fe.
      Besinos

      Eliminar
  2. ¡Hola, Celia!

    Dejarse llevar por impulsos sin medir las consecuencias es parte de un aprendizaje que va enseñando los resultados que nos regalan la medida precisa. Y cada vez sabes cuál ha de ser tu punto de cuerda como en un reloj o, el freno de mano en caso de urgencia.

    Tuve una gran maestra que cuando me he fallado a mí misma la tengo en la mente y ella jamás hacía aspavientos o se precipitaba por nada y para nada, por bello o hermoso que fuese lo que veía, decíamos o fuese interesante y necesariamente digno de admiración. Decía que todo era resultado de nuestros pasos a través de la vida y que si todo aparecía ante nosotros o se daba por casualidad, siempre era por algo que estaba allí esperándonos para ver cómo lo acogíamos y qué producía en nuestros sentimientos, según la situación del momento aunque sorprendía por inesperado dando emociones nuevas. Pero no era necesario demostrar más que lo que interiormente se daba en equilibrio y sentimiento. No, no he sido tan parecida pero en el error de cualquier tipo, siempre he recordado a mi Vieja. Gracias por traernos una enseñanza.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cada día trabajo mi impulsividad. Me ha jugado muy malas pasadas, pero estoy aprendiendo ¡ya era hora!
      Por supuesto que no he tocado campana alguna... jajaj. Tal vez, porque no la tenía a mano. Pero sí me precipité a contar aquella grandísima experiencia que me llamó, cuando estaba inmersa en mi vida cotidiana, hace ya de esto casi 24 años. También es cierto que hasta entonces, mi vida, había estado en duermevela, sin dormir, y sin desear despertar del todo. Pero cuando lo vi claro... quería que alguien me comprendiera y compartir.
      Sufrí mucho más de lo indecible. No había información de ningún tipo sobre el suceso. O mejor dicho, el rosario de sucesos que me despertaron entre subida al cielo y bajada a los oscuros valles de la duda y el miedo.
      Limé sombras, las alumbré. Me hice consciente de quien soy, de donde vengo y hacia donde voy.
      Me gusta dejar el reguero sugerido, y en esas estoy. Esperando un mágico Caudal, que riegue el valle entero. Pero mansamente ¿eh? que las trombas, son mala cosa.
      Besinos matinales, amiguina.

      Eliminar
  3. ¡Ay Celis, si todos fuéramos como esa tortuga que va pasito a paso caminando...!
    Como bien dices, "miremos de una vez quiénes somos y actuemos en consecuencia..."
    Un abrazo y feliz comienzo de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí. Verás: en mi fichero de fotos, cuando en mi afición por la fotografía era grande, plasmé todo lo plasmable, y hoy me vino a "huevo" la tortuga, que esperaba paciente su turno.
      Si me dejara llevar por mi aceleramiento... habría subido a la cumbre más alta, con megafonía y todo, para decir la maravilla que llevamos en nuestro interior. Ese descubrimiento sería el mayor regalo a los vivientes.
      Pero... gracias a Dios, no tenía micrófono ni montaña ni campana a mano, pues de ser así... ahora estaría con mi camisa de fuerza, jurando por vivos y muertos que todo lo que he "descubierto", nos pertenece a todos y que mutaría la zozobra por Esperanza.
      Por cierto, entonces, no se escuchaba nada de esto, pero ahora, parece que somos una muchedumbre a quien ya le ha sonado el despertador. Hagamos la vida más feliz a todo el que camina, y con la invitación de participar del festín, es seguro que cambiaremos, como hace el Alquimista, el amor al choriceo, al dinero ajeno, a los bajos instintos,
      por la mirada al que camina en el camino de la vida como tú. Percibiendo que todos somos Uno, y no haciendo al otro, lo que no deseamos que nos hagan a nosotros.
      Besinos matinales y perdón por el enrolle.

      Eliminar