La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.

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La "PERLA DE LA UNIÓN". Si todos aunáramos Creencia, en un Ser Único, sabiéndonos parte de Él mismo, la vida cambiaría.

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...

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sábado, 24 de septiembre de 2011

Este sábado, un relato: "Mi calle"




No vuelvas a nombrarme, porque ya, tus argumentos carecen de verdad a ojos ajenos.
Me has llevado a la palestra,  el sábado pasado, con argumentos sobre mí, exageradamente inverdaderos:

¿Es cierto que en tu calle, que soy yo, existen castaños que frutean castañuelas, higueras con higos que nacen ya maduros y rosas con corazones, que parlotean y todo?
Y ¿qué me dices de esas otras fantasías que se apoderaron de tu mente exagerada, hablando imaginarias y, para ser más dura aún, la trama, con palabras supuestamente en un Bable Asturiano, que ni Bable es siquiera?

¡Ah!... que triste es ver en ti, esa historia absurda que has creado – para más inri, fuera de horario y fecha- sobre este asfalto, del que voy vestida; ese asfalto, que por cierto, siempre te protegió cuando besaste con tus labios pintados este suelo que forma parte de mí, haciendo que esa caída tuya, no te llevara al hospital, y mitigando tu beso inesperado con una burbuja abollonada que rauda, corrí a hacer. Y tantas y tantas veces que tu altanera forma de caminar, produjo un traspiés sin grandes consecuencias gracias a mí.

Cuántas veces me has pisado con tus afilados zapatos de aguja, punzones, desafiantes, haciendo con tu huella presurosa y doliente, herida mortal hasta la misma alcantarilla de mis entretelas, haciendo que me retorciera de dolor.

Cuántas veces tu amigo más amigo, hizo correr ríos amarillos sobre mí, mientras tú le hacías arrumacos y él ladraba juguetón sin tener en cuenta, por tu parte, la faena sucia que se llevaba a cabo y no te importara, tan siquiera.

Cuántas veces hinché mi lomo asfáltico, para que el coche raudo, no tuviera delante de sus faros ese charco, que arruinaría el aspecto de tu presencia, cuando estabas a la par con él.

Me has fallado.

Además… ¿por qué dices también que en mis adoquines se cosechan pimientos del padrón, si los pimientos del padrón son de la Galicia que nos limita al oeste?

Ahí… ahí se ve tu falta se sincera opinión. Déjate ya de pretensiones alzarosas, y baja de la parra. Y baja de las nubes. Y… ¿pero qué haces con esa apisonadora?


Hola amigos:

El  jueves de no sé cuándo  y más tarde el sábado pasado, ya hice mi entrada porque sí; porque me gusta llamar la atención y hablar de mí calle -debe ser-. O porque no entendí bien la convocatoria por estar inmersa en mis concienzudos proyectos.

Me olvidé contaros que si queréis disfrutar de los Campos Elíseos, ya no tendréis que desplazaros a París, con el problema añadido del idioma. Aquí, en Gijón, estamos en plena transformación y ya mi calle, dentro de muy poco, será la copia exacta de la aludida Avenida. Con Arco de Triunfo y todo.

¿Queréis venir? Yo seré vuestra guía, que para eso valgo mucho. Siempre con los pies en el suelo…