
Lucía pensaba que ya estaba liberada, después de dejar atrás años y años de jornadas interminables fuera y dentro de su hogar.
Se despertó y de pronto, al contemplar, supuestamente, todo un día de libertad se sintió ilusionada observando en su imaginación horas y horas encadenadas pare goce y disfrute de ella misma, y que así sería un día y otro, hasta el final de su vida.
Pero no había reparado en que ella, no había tenido vida propia y que los hados de las circunstancias, no iban a dejarla al libre albedrío, así por las buenas. Por eso hoy, escucha lo que se repetirá una y otra vez:
Pero no había reparado en que ella, no había tenido vida propia y que los hados de las circunstancias, no iban a dejarla al libre albedrío, así por las buenas. Por eso hoy, escucha lo que se repetirá una y otra vez:
-Mami, guapa... tú que no tienes nada que hacer ¿te importaría... blaaa...blaaa... blaaaa...?
-Sí, Lucas, dime ¿A dónde dices que tengo que ir? ¿A recoger qué...?
Y por supuesto vuelve a sonar el teléfono:
Riing... riiiiinnnnnggggg.
-¿Siiiiiii? Hola, Teresa, dime hija.
-Mira mamá, necesito que me hagas un favor grandísimo.... blaaa..blaaa..blaaa.. y después me haces la gestión aquella que te dije un día ¿Recuerdas? ¿Qué no te acuerdas? Mami... mami tu memoria flaquea un poco... Y eso que no tienes ya nada en que pensar y nada que hacer...
Y más tarde la llama su madre; sí, la madre de Lucía, que también implora un poco de atención para que la acompañe al médico, a por recetas, ya que "cómo no tienes nada que hacer, así te entretienes", le explica
Y ya, llega a casa la pobre Lucía, con los pies rotos de tanto caminar y tanta gestión, y su marido le dice:
Y ya, llega a casa la pobre Lucía, con los pies rotos de tanto caminar y tanta gestión, y su marido le dice:
¿Dónde está mi reina? Porque no me dirás que no estás mejor que la Reina que vive en la Zarzuela. Sin dar ni golpe todo el día...
Y Lucía va a su escritorio en donde cubre los pocos momentos que le restan de ocio, y escribe unas líneas; eso por no darse cabezadas contra la pared.




