La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.

La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.
La "PERLA DE LA UNIÓN". Si todos aunáramos Creencia, en un Ser Único, sabiéndonos parte de Él mismo, la vida cambiaría.

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...
Amazón y descarga libre en Celia Álvarez Fresno Mis libros

sábado, 28 de febrero de 2009

Un viaje de ida y vuelta...

Mis imágenes desde Ruedes

-Hola Dios. He venido a verte porque me dicen que debo de anular mi Ego. Y claro… fui a un Psicoanalista y la verdad… no me ha servido de nada. Por eso he pasado por aquí.
-Bueno hija, bueno. Tu Ego se irá rápidamente; ya verás…
¿Te has sentido superior por algo en particular?
-Sí. Desde jovencita me veía por encima de los demás. No sabía muy bien el motivo.
-Eso se debe a que tu estatura es elevada, y tu subconsciente interpretó mal la superioridad. Hija mía… era tu altura física lo que te llevó a ello.
-¡Ah!
-Desde siempre te veo caminando muy envarada… Eso no es bueno porque das una imagen distante y prepotente hija, y eso no debe de ser así.
-Dios, tú sabes que esa es mi forma natural. Será porque me has hecho un tanto plana y me gusta sacar pecho… digo yo. No es culpa mía.
-Si hija sí. Tienes que ser más natural y conformarte con lo que te he dado…
-Dios… ¿y aquel día en el que me dijiste que vivías en mí y me comenzaste a dictar esto y lo otro, aturrullando mi plácida vida? ¿Cómo no voy a tener Ego si el mismísimo Dios me hace su Secretaria?
-Te hablo a ti, como hablo a todos los que viven, porque vivo en todos los que habitan.
-¡Ah!
-Mira hija mía, yo no puedo hacer distinciones. Todos sois iguales y cada cual lleva su evolución. Tú estás en la tierra como Celia, pero ni más ni menos que el resto de los mortales.
-Sí. Pero ¿No recuerdas cuando me llamaste “Tu Lucero”?
-No, hija mía. No. Yo, viendo que tú no te dabas cuenta de muchas situaciones evidentes en tu vida, lo que te dije fue: “Tú de Luz… cero”.
-¡Ah!
-¿Algo más que preguntarme? ¿Crees que podrás ya anular tu Ego?
-Mira Dios. No sé si podré con él. Pero lo que puedo decirte es que vuelvo un poco apagada.
-¡No has entendido nada! Cuando subías, no reparaste en ninguna Estrella del firmamento, ya que te creías Lucero.
Ahora debes sentirte chispa de estrella y ver tantas y tantas Luces que brillan a tu alrededor. Sólo así serás realmente tú.
-¡Ah!