La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.

La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.
La "PERLA DE LA UNIÓN". Si todos aunáramos Creencia, en un Ser Único, sabiéndonos parte de Él mismo, la vida cambiaría.

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...
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jueves, 24 de junio de 2010

Meditación



-¡A Dios pongo por testigo que nunca más vaciaré el contenido de mi corazón. A Dios pongo por testigo que no volveré a abrir mis sentimientos y que todo eso que intenta contar este órgano inquieto, lo silenciaré para siempre.!

-¿Qué haces gritando de ese modo en el medio de la plaza y con micrófono en mano?

-Estoy meditando. Digo que estoy harta de hablar siempre con el corazón, y de decir cosas de las que más tarde me arrepiento, cuando pasan por el filtro razonador.

-¿A gritos? La meditación es recogimiento... es silencio.
No debes inmiscuirte en nada que no seas tú y tu circunstancia. Debes situar mentalmente una colina, y si tu intención es llegar a ella, buscar la forma de hacerlo... pausadamente; con aprendizaje y oportunidad tanto para el que camina en sentido contrario a ti, como para el que va a tu lado.
Meditar es reformar tu armario interior, ordenando todo aquello que mecere la pena, limpiando espacios sucios, adquiriendo claridad de conciencia.
Meditar es hacer el firme propósito de no entrometerte en vidas privadas. No hagas que los demás sufran por tu culpa. No intentes sobresalir sobre el resto de las personas y ayuda... ayuda siempre.
Esa es la mejor meditación que tú puedes hacer.

-¿Y qué hago ahora con este micrófono, con todo lo que me ha costado?

-Puedes tirarlo. Ya te he dicho que la meditación es interior; no a voz en grito.

-Es que si no lo hago a voz en grito ¿de qué me vale? Nadie se va a enterar de mi cambio de actitud.

-No has entendido nada. Te pediré cita para que te realicen ese trasplante de silenciador en la garganta. Es pionero. Ya ves... estarás encantada, vas a ser la primera en algo, por una vez en tu vida...

-¿Cómo? ¿Pionera en algo? Déjame el micrófono... "A Dios pongo por testigo de que seré la primera... sí, sí... han oído bien... la primera mujer a la que le van a realizar ....

miércoles, 16 de junio de 2010

Dos formas diferentes de ver la vida.


-¡Qué tiempo! ¡Qué asco de tiempo!
-Sí… es cierto que no deja de llover. Conste que me encanta la lluvia… pero reconozco que ya se está pasando un poco. Pero es tan maravilloso escuchar las gotas en el suelo...

-Por cierto, ¿has visto ahora esa cantinela de balones, goles, goleadas, y sucedáneos? Todo el día igual ¡Qué latazo de tele!
-Sí… la verdad, son un poco pesaditos, pero… existen tantos canales en los que no ves ni la pelota… Además, debes tener paciencia porque no ha hecho más que empezar.

-Ya, guapina, pero el problema es que las calles en determinados momentos, están sin hombres. ¡Con la falta que tenemos algunas de… por lo menos uno!
-¡Ah!, si es por eso… no te preocupes. Estate atenta a los descansos, igual entre partido y partido, puedes jugar tú. Y la goleada puede ser sonora si estás atenta.
Bueno, Maruja, te dejo. Estoy muerta de cansancio.

-¡No me hables de muertos! ¿No te has enterado de la funeraria que abrieron al lado de mi portal? Estoy indignada. Sueño con muertos… huelo muertos… veo muertos…
-Mujer, el estar en contacto con la muerte debe hacerte más reflexiva. Te darás cuenta  que nada es para siempre. Que tienes que vivir la vida con alegría, por que estamos aquí de paso. Además es el fin que nos espera a todos.
-¿Me ves mala cara? ¿Por qué me dices eso? Acabas de machacarme el día… yo que venía tan feliz y mira que… encontrarme contigo…


martes, 8 de junio de 2010

El miedo

-Miedo… ¿en dónde estás?

-En el pensamiento. Vivo desde el ancestro y me trasmito de generación en generación. Llevo viajando siglos y siglos en la imaginación del que vive.

-¿Qué eres?

-Una utopía.

-¿Entonces?

-Me agrada vivir. Atisbar desde la recóndita mente dictando posibilidades, que casi nunca son.  Me gusta perturbar, pero no he pedido existir. Vosotros me habéis creado.
Soy vuestra creación y mi objetivo es condicionar.

-Pero ya que no has pedido venir a nosotros ¿por qué te quedas?
-Ya ves...me agrada cortar la libertad del ser humano.

-¡Quiero destruirte! ¡Quiero destruirte! Tú… puedes seguir existiendo en otras mentes, pero hoy… te pido… te ruego que abandones la mía

-Hazlo. Tú puedes. Todos pueden hacerlo. ¿Te das cuenta de que casi nunca caes cuando tienes miedo a caer? ¿Te das cuenta de que, casi nunca ocurre nada cuando tienes miedo a que ocurra?
Existen situaciones reales, que ya no son miedo; son realidades. Ese es otro tema. Ahí no intervengo yo. Yo sólo soy una amenaza de libertad.
Bueno... y no me dirás que no soy también sincero. Estoy hablando en contra mía...

-Y… ¿cómo logro que te vayas?

-Olvídate de mí hasta que me veas de frente. Sólo así, lograrás ser libre. Por cierto; es bastante probable que nunca jamás me encuentres.

-¡Ah!


viernes, 4 de junio de 2010

Sabado literario de Mercedes. Conversaciones con Dios.


-Hola Dios.
-Hola, hija…. ¿Cuánto tiempo hace que no me visitas?
-No lo sé. Tú sí; por algo eres Dios.
-Bueno… bueno… ¿y qué te trae por aquí ahora?
-¿Otra vez con lo mismo? Tú sabrás…
-Si sé o no, no te incumbe a ti. Te pido que me digas el motivo.
-Es por eso de los sábados literarios de Mercedes. El tema va de una conversación contigo. Por eso he venido. Y además estoy segura… Tú me darás alguna exclusiva, porque ya he tenido muchísimas conversaciones contigo, y la constancia es un tanto ¿o me equivoco?
Sabes que te he recordado a menudo, que te he invocado, que te he dicho “te quiero” miles… millones de veces. Que ya te trato de tú, desde hace muchísimo tiempo. ¿Recuerdas? ¿A que lo recuerdas muy bien? Ya… ya sé que tendrás miles de cosas en la cabeza. Pero es que a mí… mi nombre… mis pensamientos…me tienes que tener presente; estoy tan segura de que te ha calado hondo todo lo referente a mí...
Venga… dime algo impactante que nadie sepa, para llegar con algo sorprendente. ¡Va a ser la bamba!.
-Hija mía… siento mucha pena por tu osadía. Siento mucha pena porque te veo muy crecida…
-¿Es malo ser alta? Por cierto… gracias por lo que me has dado. ¡Me siento tan bien conmigo!.
-Hija mía… algunas veces… mi Esencia, esa que tú llevas… que todos lleváis, queda acoquinada por los desvaríos humanos.
Os creéis dueños y señores del Universo. Os otorgáis poderes que no os corresponden. Decidís sobre otros, sin tener en consideración al que camina en el camino de la Evolución, lo mismo que tú.
No sois conscientes de que todos formáis parte de Mí, y que vivo en todos. Sufro con quien sufre; amo con quien Ama, porque en todos estoy
Unos hacen con sus pensamientos y sus actos, que mi Esencia crezca y los abarque; los otros… poco a poco, van olvidando su procedencia Divina.
-Pero… Dios… no te alargues que tengo limitadas las palabras para el relato. ¡Venga!¡Venga! Dime algo ya… me siento muy nerviosa. Deberías saber de mi impaciencia…
-Hija… debes saber reflexionar en cada acto tuyo; creo que ya es hora…
Está bien; te daré la exclusiva y tú la llevarás tal cual te la digo:
“Sólo nadie es nada”.
-¿Cómo?
-Si hija mía; sí. Todo, desde lo más grande a lo más ínfimo, ocupa su lugar en la Evolución. Debes respetar a toda la Creación, escuchando, respetando y evolucionando con ella.
Ten la seguridad de que dentro del Cosmos de la Evolución, los seres humanos sois una ínfima partícula de Vida.
-Gracias Dios, ya me voy. Rapidita como de costumbre.
Por cierto…¿Qué tenía que decir? ¿Cómo era aquello que me dijo Dios?
Sí… ya recuerdo:
Que quien se sienta nada, no participe en los sábados literarios. Que sólo tienen cabida los mejores escritores…”

Claro… ya decía yo. Eso de los mejores Escritores, va por mí; no me cabe la menor duda.

jueves, 3 de junio de 2010

Siguiendo el camino de la vida





Mis imágenes

Me encontré con sonidos de poemas, en las nubes de mi camino.

Entonces yo, deambulaba triste, por ese llanto que algunas veces presenta la vida, y aquellas melodías abrieron mi corazón de par en par.
El bombeo se hizo intenso cuando descubrí a un ser que dormitaba con su espalda apoyada en aquel árbol;  su rostro cubierto por un gran sombrero de paja.
Con atrevimiento, y sin pensar muy bien, fui levantando con sigilo aquello que cubría su cara.
Descubrí una sonrisa bella, que dibujó la mía. Sus ojos me miraron y de ellos brotó una historia profunda, bañada de tristeza oscura.
Me senté a su lado. Tomó mi mano entre las suyas, mientras todo mi corazón salía del pecho.
Aquellos ojos tristes me miraron con tanto amor, que mis sentidos se aflojaron, mientras sentían toda su Energía que era la mía.
Le dije:
-Me gustan tus poemas. Los siento míos.

Y él me respondió:
-Te estás equivocando. No entiendo de poesía.

Me encuentro desolada. Entonces... ¿qué escuchaba? pensé.
Despacito, sin hacer ruido, cojo mis pertenencias y poco a poco, prosigo mi camino.
 
Sigo mirando al mágico lugar de poemas hermosos. Sé que no ha sido un sueño. 
Tal vez el hombre del sombrero, no entienda de estrofas ni de rimas.
Quizás es porque él es poesía... y no lo sabe aún...