La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.

La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.
La "PERLA DE LA UNIÓN". Si todos aunáramos Creencia, en un Ser Único, sabiéndonos parte de Él mismo, la vida cambiaría.

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...

Mi obra Maestra. Ven, dame la mano, vamos a recordar quién eres...
Amazón y descarga libre en Celia Álvarez Fresno Mis libros

viernes, 30 de diciembre de 2011

FELIZ AÑO NUEVO


Os deseo un año 2012, lleno de Salud, Paz y mucho Amor.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD, mis amigos Jueveros, mis amigos de blogs, mis amigos...




Siempre Navidad en el corazón. Ese es el sentimiento que espero alcanzar algún día.
Un abrazo muy grande, amigos.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Pentagrama de amor para tu almohada


Te compondría… una sinfonía inacabada, con mis versos:

Redonda… como luna que dormitando, acune los sueños de la noche

En blanca… las nubes de algodón, que penden desde el cielo en forma de plegaria

En negra…en negra... los destinos cruzados y sentimientos tristes de las despedidas

Una corchea… como brindis escanciado de copas llenas, diciendo amor eterno

Una fusa… enredada… atando corazones, mirando despertares, ansiando una canción

La clave de sol, brillando en luces blancas, de bellas melodías y vivencias amables

Y al final… una suave nota en do menor, que nunca marque un réquiem y diga…

una

canción.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Este jueves un relato "Emigrantes"



Solía mirar desde la ventana de mi habitación, esperando que pasara aquella mujer casi diminuta, que arrullaba con su paso, lleno de ternura.
Yo le decía “buenas noches”, mientras ella llevaba cogido de su pecho, un pequeño fardo, en donde se vislumbraba una carita morena.
Y ella me decía “buenas noches, nena”, y yo, quería que aquel bracito corto, que era mío, pudiera alargarse mucho… mucho, hasta alcanzar a aquella pobre mujer, de rostro triste. Y acariciar su cara.

Pero mi intento fallido, terminaba siempre en un intento. Nada más.

-¿Quién es esa mujer que pasa por nuestro camino?
-Una emigrante, hija. Una emigrante.
-Y ¿Qué es ser una emigrante?
-Emigrantes son personas que vienen de otros lugares en busca de mejor modo de vida.
-¡Ah! ¿Y ya ha encontrado eso que busca?
-Es difícil, hija. Tal vez lo consiga o tal vez no. El tiempo lo dirá.

Pasaron los años, y no olvidé nunca aquella escena de antaño en dónde yo sufría por las carencias ajenas.

Pero el tiempo avanza y nuestro corazón endurece, tal vez como medio de defensa para no sufrir. O quizás esté escrito en los genes de los que vivimos que la dureza se vaya apropiando de los sentimientos, y ya, las lágrimas dejen de brotar ante las terribles tragedias que cubren las vivencias.
Sólo sé que mi deseo de poseer un largo brazo, se vio cumplido con el paso de los años.
Pero… ¿Qué ha pasado? Ya no encuentro a ninguna pobre mujer que pulule en las mismas circunstancias de ayer…O… ¿Será que no la veo?

Sí. Tal vez sea un medio de defensa para no sufrir.


lunes, 21 de noviembre de 2011

Perlitas disgregadas


Me sumerjo en las profundidades de mi misma, como si estuviera buceando en las simas abisales de las montañas del Océano... O me elevo surcando el Sideral para encontrar la dicha que no encuentro cuando la vida me hace llorar y estruja el sentimiento.

Es hermoso regresar con el fardo lleno de tesoros, y poder admirarlos en la vitrina de los hallazgos buscados.

Y miro los destellos y en cada uno, surge como brote, un amor humano que yo narro, en distancias y amables cercanías. Y me inspiro en la Fuente que la Vida nos manda, poco a poco, diciendo que el amor terreno es el reflejo de todo el abanico de pinceles.

Todos somos uno, y estamos unidos por hilos invisibles, que nos acercan en logros y fracasos.

Y entonces me doy cuenta de que yo quiero ser tú y tú quieres ser yo...

¡Si somos uno!. Me dices

También me cuentas que.. yacemos como perlitas disgregadas de un collar deshilado. Y por eso tintineamos acá y allá mientras, unas se escurren por las cloacas de las carencias, y las otras brillan al son de los rayos del sol.

Unas se quedan prendidas en las copas de los árboles y las otras, van a parar debajo de las ruedas de la camioneta que circula.

¿Esa es la justicia? Me pregunto.

Y miro la vitrina y la página llena de respuesta, apunta entre sus líneas, diciendo que todo forma parte del aprendizaje de la vida.

Y las lecciones hoy o mañana serán iguales para todos

jueves, 17 de noviembre de 2011

Este jueves un relato: "El grito de los excluídos"



Había una vez, una rosa. Era hermosa. Tenía pétalos de seda roja, aroma a jardín entero y un tallo exento de espinas.
Se balanceaba con el viento y reposaba con la quietud. Sus estambres se llenaban todos de ese rocío que le regalaba la mañana, mientras ella, hacía arrumacos al sentirse amada, incluso cosquilleada por las abejas que iban a visitarla. Se sabía, hermosa... admirada; bella al fin.

Al otro lado, una margarita. Su tallo, bifurcado en dos aunque de estos, había brotado una sola flor; blanca, de hojas pequeñitas y núcleo amarillo.

Estaba en un rincón del jardín al lado de un montón de ortigas y unas piedras marrones que canturreaban con las botas de aquella persona que pasaba a su lado sin verla, admirando sólo esa presencia aromática y bella, roja y apuesta que estaba allá a lo lejos.

Hizo enormes sacrificios para llamar su atención. Intentó alimentarse de la charca para que su tallo se hiciera alto. Intentó beber toda el agua que el Cielo le bajaba y absorber esencias de la tierra; pero… un día… aquel asno que pastaba tranquilo, descargó sus desechos dejando esta historia, sin historia siquiera.

Una observación:
La suerte ¿estaba echada? ¿Cuestiones del destino?

lunes, 14 de noviembre de 2011

Gracias. Tus Palabras son mi guía.




"Tienes la Fuerza de la Vida, el sentimiento de un niño y la astucia del río.
Y eres río porque labras un cauce, te desbordas, retrocedes curvando el trazado, haces ruido y te amansas de nuevo.

Grita el ave cuando se siente agredido y el ser humano, cuando se siente acorralado.

Enturbia el Cielo aquella nube que llegó y los habitantes de la Tierra, claman por el Sol, sin reparar en que, sin la nube no hay día… no hay vida posible.

Pide a Dios que siempre esté contigo y Él estará. Pero, si piensas que no está, no estará para ti, aunque siempre viva en lo más intrínseco se tu Ser.

Tú sabes que estás en tu camino y que nada hará que te apartes de él, porque aunque tomes un sendero, este sigue siendo tú camino.

Había una vez, un sapo, que se lamentaba de su aspecto.
Entonces él pidió que le cambiaran su forma, y Alguien le dijo:
De ser así, dejarías de ser tú mismo.
:¿De qué me servirá ser tan repulsivo a ojos ajenos?
Y una respuesta:
Te servirá para saber que, aunque no bello, es bueno para ti porque viéndote, sabrás admirar la belleza ajena.
Y sabrás comprender que el Abanico de la Vida, tiene variados colores, y también comprenderás que todos son igual de necesarios para brillar".



jueves, 27 de octubre de 2011

Convocatoria literaria "HALLOBLOGWEEN 2011"





¡Socorro! ¡Qué alguien me auxilie!

Marie no dejaba de clamar ayuda, mientras el resto de los transeúntes la miraban con asombro.
Estaba oscurecido, pero aún no era noche. Los coches iban y venían por la calle, ancha, de farolas medio iluminadas, que lanzaban sombras sobre su propia luz.

Por favor!!!! Vengan a mi lado… ¿no ven que me están rodeando? ¿No se dan cuenta de que intentan acabar conmigo?

Y las escasas gentes que caminaban cerca de ella, observaban la escena con espasmo.

-¿Cómo que le rodean? Le dice alguien…
-¡Señora!!! Usted lo que necesita es un psiquiátrico… no hay nadie a su lado. Le dice alguien más.

Y entonces, Marie, muerta de terror, se mira en el espejo de aquel escaparate blanco y observa lo que ya sabía de antemano… que a su lado están sus antepasados, su propio padre que murió hace un mes; su madre que la dejó un día lejano con aquella nodriza, que atinó su pezón para que ella viviera…, y el tío Emilio que deseaba abrazarla, mientras ella, se intentaba zafar, escapando así, de sus ancestros.

Los había intuido tiempo atrás.

Los había percibido hace unos días… y hoy… sus presencias se tornaban todas presente; presente hoy, callado de otros tiempos..
Porque…los muertos, ¿no callan cuando mueren?
Porque… los muertos, supuestamente ¿no van a descansar el sueño eterno?

No, amigos… ¡No!… los muertos siguen vivos aunque neguemos lo evidente.

Porque vienen contigo, a tu lado y te silban una canción de amor… o te cantan a gallo cuando llega la Navidad, a coro con quien en verdad canta en la Iglesia.
Sí... Los muertos siguen vivos.. a tu lado, diciéndote susurros o entonando una nana, cuando restallan truenos en el cielo y los rayos trazan esas figuras de fantasmas que vagan por las cortes celestiales.

Una canción.

jueves, 20 de octubre de 2011

Este jueves un relato: "Mitos y leyendas"



¿Quién no ha oído hablar del “hombre del saco”?.

Menudos restregones de lágrimas empapando la almohada que, escurridiza ella, vertía sobre mí, lo mismo que le había regalado yo. O sea una mezcla entre lágrimas y demás derrames nasales, pienso ahora.

“¡A dormir!, Mira que si te escondes, vendrá el hombre del saco. ¡A comer! ¿En dónde te has metido? Mira que si no comes vendrá el hombre del saco”.

“¡Se buena! Hija… mira que negarte a decir tu nombre a la señora Pitita. Ya verás… vendrá el hombre del saco”.

Y venga a alimentar al monstruo, recordando en cada momento esa existencia suya que a la postre, resultó ser una estafa.

El día en el que me enteré de la inexistencia de los Reyes Magos, del Ratoncito Pérez y  del Hada Madrina cayó también –por su propio peso- aquel dichoso hombre del saco.

Mira… y con ocho añitos de los de antes, hasta me atrevía a pensar que mejor se iban todos por la alcantarilla de mis sueños fallidos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Cuándo supe de rimas?


No puedo ser poeta
¿Cuándo supe de rimas?
¿Cuándo escribí, sonetos?

No puedo ser poeta y aún así
siento la poesía.
Como si fuera poeta desde siempre

Pero hoy... mucho más que otro día
me hubiera gustado, ser poeta
para decirte, escrita, una palabra.

Triste...
tal vez...,
de despedida.

Por eso, soplo, una tarta sin velas
Una rima sin rimas
Un sueño
y un
 adiós.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Este sábado, un relato: "Mi calle"




No vuelvas a nombrarme, porque ya, tus argumentos carecen de verdad a ojos ajenos.
Me has llevado a la palestra,  el sábado pasado, con argumentos sobre mí, exageradamente inverdaderos:

¿Es cierto que en tu calle, que soy yo, existen castaños que frutean castañuelas, higueras con higos que nacen ya maduros y rosas con corazones, que parlotean y todo?
Y ¿qué me dices de esas otras fantasías que se apoderaron de tu mente exagerada, hablando imaginarias y, para ser más dura aún, la trama, con palabras supuestamente en un Bable Asturiano, que ni Bable es siquiera?

¡Ah!... que triste es ver en ti, esa historia absurda que has creado – para más inri, fuera de horario y fecha- sobre este asfalto, del que voy vestida; ese asfalto, que por cierto, siempre te protegió cuando besaste con tus labios pintados este suelo que forma parte de mí, haciendo que esa caída tuya, no te llevara al hospital, y mitigando tu beso inesperado con una burbuja abollonada que rauda, corrí a hacer. Y tantas y tantas veces que tu altanera forma de caminar, produjo un traspiés sin grandes consecuencias gracias a mí.

Cuántas veces me has pisado con tus afilados zapatos de aguja, punzones, desafiantes, haciendo con tu huella presurosa y doliente, herida mortal hasta la misma alcantarilla de mis entretelas, haciendo que me retorciera de dolor.

Cuántas veces tu amigo más amigo, hizo correr ríos amarillos sobre mí, mientras tú le hacías arrumacos y él ladraba juguetón sin tener en cuenta, por tu parte, la faena sucia que se llevaba a cabo y no te importara, tan siquiera.

Cuántas veces hinché mi lomo asfáltico, para que el coche raudo, no tuviera delante de sus faros ese charco, que arruinaría el aspecto de tu presencia, cuando estabas a la par con él.

Me has fallado.

Además… ¿por qué dices también que en mis adoquines se cosechan pimientos del padrón, si los pimientos del padrón son de la Galicia que nos limita al oeste?

Ahí… ahí se ve tu falta se sincera opinión. Déjate ya de pretensiones alzarosas, y baja de la parra. Y baja de las nubes. Y… ¿pero qué haces con esa apisonadora?


Hola amigos:

El  jueves de no sé cuándo  y más tarde el sábado pasado, ya hice mi entrada porque sí; porque me gusta llamar la atención y hablar de mí calle -debe ser-. O porque no entendí bien la convocatoria por estar inmersa en mis concienzudos proyectos.

Me olvidé contaros que si queréis disfrutar de los Campos Elíseos, ya no tendréis que desplazaros a París, con el problema añadido del idioma. Aquí, en Gijón, estamos en plena transformación y ya mi calle, dentro de muy poco, será la copia exacta de la aludida Avenida. Con Arco de Triunfo y todo.

¿Queréis venir? Yo seré vuestra guía, que para eso valgo mucho. Siempre con los pies en el suelo…

sábado, 17 de septiembre de 2011

¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿¿Qué pasa?????!!!!!!! ¿Es que el relato tampoco es para hoy?

Bueno... bueno...
Os cuento:
Me animan a escribir después de unos meses de ausencia, en los Relatos Jueveros, por lo que el pasado jueves, desplego mis palabras, farola aquí, arbolito allá...

Recibo un correo en el que me dicen:

"Nena, que te has adelantao... que el tema va para el sábado"

Programé todo... mimé mi calle... incluso la observé ayer, haciéndole un guiño y diciéndole al viento que repartiera esos besitos míos, a su largo y ancho. Saqué el pañuelo y le dije:
"Tranquila, al fin  serás más famosa, que las Ramblas de Cataluña".
Hoy, despierto pronto, miro el ordenador y veo que ¡¡¡nadie participa!!!!.
Estoy preocupada ¿qué pensará de mí mi pobre calle? Desde este día ¿me dejará poner los pies en ella?

En fin, amigos; ¿Me marcho otra vez por peteneras, sin lucimiento alguno?
Qué sola es la soledad... y como dice la canción:
 "Y yo que me creía el rey (bueno... reina) de todo el mundo"

Este ¿sabado? un relato: "Mi calle"



Aclaración:

Resulta que, me anticipé y, acelerada que soy, publiqué en jueves lo que parece, correspondía a sábado; motivo por el que plegué velas y hoy, vuelvo a desplegarlas. Os presento esta calle mía que tanto adoro:

Soy Asturiana, fanfarrona de su tierra, altanera de su pueblo, ¿y de su calle?: Sin duda la mejor que yo conozco. Y mira que he conocido calles de aquí y de allá, pero como la mía… no hay otra:

"Tien de too. Tien faroles como los soles del Cielo; alumbren que da gozu mirar pa elles. Tien bancos llustraos como los zapatos de charol y les cornises de les cases, con capiteles, con gárgoles, y les fantasioses figures trazaes en los canalones, dan deliriu.

La arbolleda de los xardines, que circunden la calle, non tienen parangón. En vez de nueces, dan nuezones. Les figales nacen con los figos, ya maduros. Les castañes, mayores que les cantañueles de tocar. Y los rosales… los rosales merecen atención apartá:

Les roses non vienen del capuyu ¡que va!. Les flores nacen precioses, con dibujos de corazones y falen versos y too, pa que los enamoraos non tengan que rendir cuentes falandole a la moza de turno.

La mi calle non tienen semáforos ¿qué ye eso?. Los güeyinos de los asturianos guíñense y desguíñense faciendo turnu paque pasen los coches, mientras estos lleven altavoces cantando el “Asturias Patria querida.”

Además nunca cae una gotina de agua, porque tou el entornu ta cubriu con un paragües xigante, paque non se moye naide."

¡Ah! Me olvidaba:

Algunes veces, si se escapa una gotera, non caen gotes, ¡qué va! cae sidra pa regar un poco los pimientos del padrón que nacen entre los adoquines.

Qué… ¿Venís a venos?

Merez la pena. Yo hago de guía que pa eso valgo muncho. Veolo too con mucha realidá.

martes, 13 de septiembre de 2011

Conversando...



-Hola Dios.

-Hola hija. Te creía perdida. No me miras, no me sientes… si tan siquiera percibes esa minúscula llamita que brillaba por Mí.

-Lo sé. Llevas razón.

-Te he visto caminar despacito; demasiadas veces te encontré mirando atrás con la mirada baja, y evitando la brisa de la mañana.

-Lo sé. Llevas razón.

-¿Y aquella alegría? ¿Qué has hecho de aquella alegría que siempre amanecía contigo?

-La he perdido.

-Ya, ya veo. Pero ¿Qué te ha ocurrido? Sé que me dirás que conozco perfectamente los entresijos de Mente y Alma, pero quiero que seas tú quien descifre el cómo y el por qué.

-No quiero hablar. No tengo ganas.

-Entonces… ¿por qué has venido a verme?

-Simplemente… necesitaba saber si sigues aquí.

-Sabes perfectamente que vivo en todos los que viven, y tengo mi morada en el Yo que habita el cuerpo humano. No me desintegro, ni huyo, ni corro de la Mente, aunque ella me olvide, me vapulee, incluso reniegue de mi Existencia. Estoy en todo lo que miras, en todo lo que ves… estoy en ti, y en el otro… y en el otro…

-Ya… ya…

-¿Qué te ocurre? ¿Qué has hecho con tu vida? ¿Por qué cierras los ojos? ¡Mírame! ¿Por qué te vas? No llores.

Hija… estás regando el suelo con tus lágrimas, alguien puede resbalar…
¡Espera!.
Está claro... no tiene remedio. Creo recordar que tenía un día muy ocupado y no le presté atención suficiente el día en el que la creé. ¡Pobrecita!

martes, 24 de mayo de 2011

Fuerza mayor.

Queridos amigos y compañeros de blogs:
No me ocurre nada, todo está como siempre y el último poema es, una vez más, un simple argumento de la imaginación. (gracias por vuestros e-mails de consuelo), jejeje. El escrito no tiene nada que ver con mi situación personal.
Estaré ausente durante parte del verano.
No os permito que me "desenlacéis"
Besinos y buen verano.

jueves, 5 de mayo de 2011

Este jueves un relato. "La comida"





Yo como, tú comes, él come...
Querida Naturaleza:
Espero que al recibo de estas letras estés bien; yo de momento, sobrevivo que ya es mucho.
Esta carta no es una carta. Es una queja, un lamento, una llamarada en cascada, también puede ser.
Mira...  sobre esa cara maravillosa, que muestras a nuestras miradas; sobre los pálpitos que despiertas ante tanta contemplación bella, se cierne todo tipo de dudas para mi intelecto, maltrecho tal vez.
¿Por qué?
Mira...(otra vez, mira),  has hecho que la vida corra, y corra, y se mute y se transforme en esto o aquello.
Los habitantes de este mundo andamos a cien, escorridos unos por los otros. Huyendo y perdiendo las patas, las aletas, las plumas o las piernas dependiendo de la clase a la que pertenezcas. Todos somos depredadores de alguien...
La vida es una huída del que nos persigue. Y todos, absolutamente todos, podemos ser pasto del otro, y servir se sustento para sobrevivir.
¡Qué duro es todo!, pienso mientras observo con estupor, el ojo saltón de la sardina que tengo en el plato.

miércoles, 27 de abril de 2011

Este jueves un relato. "Historias de la radio"



Lo juro!!!! yo... no he sido.
Escúchenme:
Él se había fugado con todo lo que tanto amaba yo: un montón de folios que teníamos apilados con cada día de historia vivida en compañía... anudadas en las letras de nuestra propia vida.
Ciertemente me pareció ver que en el final, se derramó un borrón, surgido de la pluma con la que fuimos escribiendo un día y otro...

Pensé que regresaría al poco tiempo, por eso dejé pasar algunas horas antes de tomar la decisión.
Corrí a la policía, llegué hasta aquí. Les conté mi presagio y una sonrisa como mueca para hacerles sentir que mi cara aún era capaz de decir sentimientos. Les dije que mi esposo me amaba, y yo también a él, pero que había desaparecido de repente.
Les susurré despacio que en la mañana escuchó a través del teléfono, una conversación mía con otro hombre, sin que las palabras que dijimos nada tenían que ver con mi presente, ni mi pasado ni motivo sentimental alguno,  y entonces sentí que la puerta se cerraba y mi esposo bajaba corriendo calle abajo. Tal vez interpretó que yo ya no le amaba, figurando aquella conversación de forma equivocada.

Estoy aquí, para contarles que él se llevo mi vida escrita en los folios de la suya, porque ambas, eran una. Y entre las líneas aún no escritas de nuestro futuro imaginé música, sonetos inconclusos, baladas, sinfonías, y un sinfín de plegarias para que todo discurriera calle arriba, con soles y señales de luz y vida.

Hoy... esta noche, la radio dice que han encontrado en un arcén, a un hombre. A su lado, unos folios desparramados contando nuestra historia.
Mientras las ondas de palabras se mueven de acá para allá, espero para prestar declaración:

-¿De qué se me acusa?
-De momento no hay sentencia, señora, pero todo le apunta como autora de un crimen pasional.
-¿A mí? ¿Con qué fundamentos han llegado a semejante conclusión?
-Los folios desparramados del difunto dicen varias veces su nombre...
-¡Ah! Es por eso... Quizás lleven razón. Mi vida ha ido siempre tan pareja a la suya; su historia es la mía, y ahora que yace... también yazco yo, con esta sentencia absurda que tengan por seguro, voy a acatar, aunque haya llegado aquí, convencida de defender mi inocencia.
¿Qué vida me espera sin su vida? ¿Por qué no voy a morirme si él ha muerto? Pero deben saber que yo no he sido.

Y la radio sigue diciendo que la esposa del difunto ha confesado. Que le mató en un arrebato de celos... con premeditación. Que tenía un cuchillo de grandes dimensiones clavado certeramente en el corazón...
Ya hay culpable

jueves, 14 de abril de 2011

Este jueves un relato "Un trocito de -Una historia en el Aire-"

Nos encontramos en el Aeropuerto de San Francisco.
¡Era él!, y los hados del destino, quisieron que regresáramos en el mismo avión, rumbo a España.



Nos acomodamos el uno al lado del otro, después de hacer el cambio de billetes pertinente, para que así fuera.
No sé cómo… A los pocos minutos de comenzar el vuelo, nuestras manos se enlazan, para más tarde fundirnos  en un largo abrazo.


Los latidos de mi corazón se enhebran con los de él, mientras  la sangre parece recorrer un solo cuerpo.
No siento ningún deseo sexual. Sólo quiero permanecer unida a él,  deseo que nada ni nadie nos separe. Nos miramos sin tiempo; sin noción de tiempo… Me besa, y en aquel instante sentí presente aquella historia de amor que un día, hace ya muchos años, vivimos en París.

Sus besos... como si otro nadie me hubiera besado nunca. Suspiro, y unas lágrimas de pena se desatan por mis mejillas y por las de él, uniendo las sales en el rostro del uno y del otro.
Unas lágrimas que escriben el vacío y la soledad ante  tanto tiempo perdido, por tantas vivencias de ausencia.

Nos contemplamos después de no sé cuánto tiempo unidos en uno; no decimos nada. Me vuelvo a la ventanilla y veo, allá en el abismo, un manto blanco.  Perdimos las percepciones y los pasados se unieron a los presentes de ahora.
Una punzada de felicidad me enhebró el estómago y el fluír de la sangre unió todas mis vivencias pasadas, sin su compañía, llevándolas al cerro del olvido. Sólo este presente mágico tiene importancia. Él y yo, sintiendo como antaño hemos sentido. Yo y él, abrazados como se abrazan los muérdagos al árbol.
¿Qué está pasando? El avión vuela de forma diferente. Algo se dice por megafonía insuflando tranquilidad. Dicen que todos regresen a sus asientos. Miro hacia atrás y sólo veo rostros desencajados.

Las azafatas corren hacia la zona de cabina… todo se está desarrollando muy rápido… Esteban toma mi mano y me abraza todo lo que nuestros cinturones de seguridad - nos permiten. Me susurra: “Mi amor, no tengas miedo, estoy contigo”. Y yo le digo que no tengo miedo, porque estoy con él.

Perdemos altura y el suelo se acerca a velocidad vertiginosa. Se escuchan gritos aterradores y alguna voz que clama al cielo.

Siento un mareo intenso y la certeza de que todo va a terminar para esta cantidad de pasajeros que nos encontramos en caída libre hacia nuestro destino.

Un ruido atronador y después un silencio. Silencio... silencio.

P.D.
El Relato no parece histórico, pero ¿acaso las catástrofes aéreas no forman parte de la historia?
Pues eso.

jueves, 7 de abril de 2011

Este jueves un realto. "Un relato a cuatro manos. La cara"



Me gustaría decirte amigo, todo lo que sufrí por ti.
Era noche cerrada. Los bosques ardían y el cielo no hacía nada para que las llamas se apagaran.
Busqué las nubes y también la lluvia, pero en su ausencia las lenguas de fuego se extendían más y más.

Tú no estabas en casa.

La vida dura del campo te había empujado a las labores agrícolas y te marchaste a media tarde, con el morral lleno y una azada, para labrar la tierra y sembrar la cosecha, campo arriba, y te perdiste entre aquellos matorrales que ahora arden, indómitos, desafiantes, lujuriosos, buscando centellear, dejando rastro negro…
No sé el motivo… son las diez de la noche, esta noche de otoño y el fuego crece y crece, mientras tu ausencia se siente más y más.

Quiero ver ese rostro tuyo, amable, sonriente, lleno de vida… que regresa a casa dando las buenas noches como hiciste ayer.
No hubo un adiós, ni beso de despedida, solo quedó tu olor en mi alma impregnado y ese intenso sentimiento de soledad que abre las heridas que el tiempo y tus besos intentaron curar.
Ahora solo quedan rastros de humo que decoran este macabro destino. Te fundiste con la tierra, te hiciste aire para que yo pudiera respirarte y así volver a sentirte dentro de mí.
Paseo por las calles, antes lo hacía de tu mano, y miro los escaparates donde tu rostro quedaba reflejado.
Le pido a la noche soñarte para volver a besar tu cara, tu dulce cara, acariciarla, dibujar su silueta con mis manos, perderme en tu mirada, en tu sonrisa. Contemplar ese fruncir de cejas, ese guiño cómplice de tantos juegos. Quiero sentirla de nuevo tatuada en mi piel.
Pasan los días y todo parece difuminarse, perderse en el tiempo, más percibo que la vida vuelve, nace olvidada.
No quiero caminar sin pisar tus huellas, pero la vida llega y aquí entre mis brazos te me apareces, pequeño ser en tu recuerdo.

Y es tu rostro, ese dulce rostro, son tus ojos y mi mirada. Somos uno en este niño que hoy entre mis brazos descansa.



(Relato a cuatro manos por Celia y San)



Rostros y caras, más rostros y caras en casa de Gus :

jueves, 17 de marzo de 2011

Este jueves un relato. "El Concierto"



¡Al fin!!!! He llegado con el tiempo justo para el concierto. Me han embalado y parece que la travesía por barco, tuvo consecuencias funestas. Me zarandearon las olas, y el muchacho encargado de mi embalage, dedicó más atención a aquella exuberante joven, que a prestarme servicios, para que llegara intacto a mi destino.
El viaje desde Gales ha sido duro. Sí... muy duro; por eso vengo con retraso. Después del zarandeo por mar rizada, he sufrido algún desperfecto y me han estado toqueteando para ponerme a punto.
Soy bellísimo. Lo sé y me enorgullezco de ello. Dicen que mis ancestros datan de la Edad Media, pero en el Renacimiento me dejaron de lado. Una pena para la humanidad.  No es que me sobrevalore pero eso de ser un Arpa Celta me da subidón.
Llega el Jueves esperado y al fin, me situan en un gran escenario.
He pedido un trato preferente, como corresponde a mi rango y belleza, pero  no me escuchan. Estoy al final, y me puedo lucir más bien, poco.
Espero que por lo menos, mis cuerdas vibren con dedos sutiles de una joven dama, y así... podré repartir notas con la alegría, el don y la prestancia que merezco.

Pasan los minutos, y ya, todos los instrumentos estamos preparados.
Hombres y mujeres, bellamente vestidos, se acercan a cada uno de nosotros, para que juntos comencemos a deleitar melodías.
Veo un viejecito con dedos retorcidos por la artritis, y justo ese es quien se acomoda en la silla vacía, que está a mi lado.
Quiero morir. Un viaje tan largo para esto.
Comienza el concierto, y sueno y resueno, y de pronto... todos los instrumentos quedan mudos, menos yo.
El gentío de pie, el hombre de los dedos deformes, con maestría jamás oída, hace vibrar la sala. Y mis cuerdas se mueven, ahora en do, ahora en fa, ahora en... ahora en... viajo y viajo con sonidos jamás escuchados y un coro de aplausos... me estremece mientras acaricio a la vez que me acaricia, ese viejecito de aire enjuto y aspecto marchito, que me descubre una nueva forma de dar forma a las notas.
La verdad es que, he descubierto que nunca se sabe en donde está la dicha...


martes, 15 de marzo de 2011

¿Por qué?





-Hola.

-Hola… dime ¿Qué te ocurre? ¿Por qué has llegado a mí, abriendo la puerta con tanta violencia? ¿Por qué esa actitud tuya?

-¿Es que no has visto lo que ha ocurrido en Japón? ¿Es que no percibes la tragedia que has sembrado?
Todo el País está temblando porque has hecho temblar la Tierra, y el Mar la abarcó sembrando muerte y tragedia. ¿Por qué?!!
Se arremolinan escombros y debajo de ellos vidas muertas. Tragedia de grandes masas, sin que Tú, movieras un solo dedo para que esto no ocurriera.
Eres el Rey de la Vida y de la Muerte. Eres el Todopoderoso y has dejado con tu poder, que la tragedia sumiera ilusiones, y futuros.
¿Es que el enojo te ha inducido a la destrucción? ¿Es que has chascado los dedos para dar la orden de crear desorden y pavor?
No entiendo… Una vez más, no entiendo nada.

-Hija mía…no eres capaz de comprender una sola de mis lecciones:
La Tierra es un ser vivo. La tierra alberga vida, y entre la vida que la habita, está el Ser Humano. La Tierra no es vuestra. Vosotros sois de la Tierra. No lo olvides nunca.
La Vida es una gran Matroska. Un ser, alberga otro. Un Mundo, alberga otro Mundo. En el mismo interior del Ser Humano, viven mundos, que se crean y se destruyen sin que vosotros seáis conocedores de ello. Las células viven, y mueren, cientos… miles… cada día, y no sois conscientes de lo que ocurre en vuestro interior.
La Tierra florece, y se marchita. La Tierra vibra y se aquieta. La Tierra da y recibe. El Mar también.
Ha habido una lucha de Gigantes: El Mar y la Tierra. En el medio destrucción, caos y muerte.
A menudo, el Ser Humano lucha contra el mismo Ser Humano. En el medio destrucción, caos y muerte también.
Yo estoy en el Mar y la Tierra. En el que vence y en el que es derrotado. Soy la Esencia de todo aquel que vive.
Y tampoco olvides que debes aprender a mirar con el Alma. Sólo así serás capaz de comprender que a menudo una derrota puede ser una victoria.
De una vez por todas, ten Esperanza. Aférrate a ella y no olvides nunca que nadie dijo que la vida en la Tierra, sería un jardín de rosas.

-Ya... eso ya lo sabía.

domingo, 6 de marzo de 2011

De Alma a Alma.


-¿Cómo es eso que me has dicho? ¿Puedes repetir, por favor? Es que no me ha quedado muy claro...

-Escucha:

Jamás separes los colores humanos, auna distancias y haz un nudo de razas, credos y lugares, haciendo que no te importe de donde vienen.
Jamás actues de mala fe con aquél que encuentras, aunque veas que no sólo no repara en ti, sino que obstruye tu camino.

Jamás te beneficies con dinero, favores o halagos de aquél a quien has prestado ayuda evolutiva.

-¿Cómo? ¿Que ayudo a quien?
-Es una forma de hablar. No me dirijo sólo a ti. Estoy pensando y mi pensamiento se puede escuchar.

Jamás impondrás tu Ley, ni creencia, ni harás cortapisa alguna a quien te escuche.

Jamás ofenderás con exabruptos ni odios ni rencores.

Jamás difamarás y sobre todas las cosas nunca intentarás llevar a nadie por camino evolutivo con argumentos persuasivos.

Pero sobre todas las cosas, deberás infundir Amor, Esperanza y la certeza de la existencia de un Dios que jamás ha sido distante, ni vengativo, ni separa por Credos o Lugares a aquellos que formando parte de si mismo, viven experiencias diferentes.

Que jamás estuvo ni está en un Trono alejado de quien vive. Que es accesible y no necesita intermediario alguno. Se le puede hablar a cualquier hora, porque vive en todo el que vive.

Que Dios, en Esencia, está en la vida. Y sufre y padece y ríe y llora, como cuando tú ríes o lloras también.
Jamás dirás algo que pueda ser interpretado como una búsqueda de liderazgo. Cada cual es líder de su propia vivencia, ya que el mensaje Divino está prendido en todas las Almas que viven. Sólo es preciso recordarlo.

Es importante mantener la mirada, en la Intuición, en la Esencia, en el Conocimiento que llevamos impreso en el Alma, y sobre todo… los pies aferrados a la tierra.

Siéntete feliz.
El camino en la tierra es como un suspiro dentro de la Eternidad.




jueves, 3 de marzo de 2011

Este jueves un relato "La Primavera la sangre altera"


Tanto lerdo, tanto desaprensivo… me están levantando polvaredas en el intelecto. Por eso te acuso a ti; sí, a ti que has llegado a esta página, de tu falta de sinceridad y de hacer aspavientos cuando alguien te contradice. Y también te acuso de mojigato, palurdo e insolente.
Sí... sí,  ya puedes empezar a vociferar y también, como no, a decir eso que la buena educación te impide hacer y que no es otra cosa que abrir el lugar oculto de las necedades. Ese lugar tapiado en el que se guarda el lado oscuro, para hacer pareja con estas palabras mías que hoy escribo para ti.

Llega la primavera y a algunos les da por escribir poemas, "larara larara", y por brincar de alegría, mirando las flores y los frutos y las semillas que vendrán como consecuencia de ellos; y a mí, hoy, porque me da la gana, se me altera la sangre y me brota esta mala leche que tenía esperando para saltar la tapia y así,  pasar al otro lado; el de la insolencia.

No puedo evitarlo. Esta alteración de gen “hasta las narices”, que me despierta la primavera, me hace ser de esta manera: enrevesada, malaleche... y también me hace remar contra corriente, camino del verano.

Tal vez la explosión de vida me da miedo. Quizá los trinos de los pájaros y las Naturalezas plenas, me hagan ver lo poco que soy yo. Motivo por el que me enrabieto.

Es posible que por eso, me gusta más contemplar una ramita de enhebro, cuando todo está mustio. Y disfruto inspirando un olor a madreselva cuando se oculta en un cesto de espinas, en donde se zambulle para que no la corten.
Y aquella florecilla que intenta brillar cuando todo está muerto, llama más mi atención que las rosaledas plenas de primavera.

Y es que  pienso qué: Un hambriento valora una porción de fruta, mucho más que un cesto lleno para quien no tiene apetito.



martes, 22 de febrero de 2011

Este jueves un relato "World Builder... el constructor del mundo."



-¡Hola Dios!

-Hola, hija ¿Qué te trae por aquí?

-Es que en la tierra hay un impostor. Esta semana nos han dicho que debemos escribir sobre la Construcción del mundo, y alguien está creando todo… Pero es que, ni te imaginas. Es capaz de hacer edificios, además de lo que tú has creado… Se imagina algo y ¡zas! hecho. Crea personas y cosas.
Vengo a decirte que te han superado, que hace edificos, carreteras y además, ni podrás creer la ternura que imprime en cada cosa que crea. Se recrea y la mira embelesado. Es mucho mejor. Perdona... es mucho mejor que tú. Y es que esa sentencia tuya "ganarás el pan con el sudor de tu frente...". 
Es que...él hace además de todo lo inimaginable, construye edicios en un plis, que por cierto,  buena falta nos hacen ahora que nos "afuegan" las hipotecas. No. No pienses que reniego de ti, pero él, es más completo.
-Te veo muy preocupada, ciertamente. Te atragantas y vienes jadeando…
No te preocupes, hija. Es un alumno aventajado, y hace todo lo que se propone. Él ha buscado y ha sido capaz de descubrir toda la capacidad del ser humano. Imagina y crea. Otra cosa diferente sería que fuera capaz de imprimir sentimientos. Eso, es otra cuestión que no le corresponde... Los sentimientos van impresos en el ser humano, y este elige con su forma de actuar. Pensó en un ser humano, una mujer, y apareció en sus ojos. Así ha sido.

-Por cierto ¿qué criterios sigues para la lotería de la vida? ¿Por qué a uno le corresponde ser adoquín y a otro, una flor o un ser humano precioso? Es que a mí… me ha correspondido eso… adoquín. Me lo ha otrogado ese constructor  que nos ocupa. Por eso vengo a ti. Solucióname algo... Intercede... ¿qué más te da?

-Mira, hija. Tal vez en la peor situación esté la mejor experiencia. Y además debes tener la seguridad de que las vivencias, rotan. Quien hoy viste de oscuro, mañana podrá lucir una bella luz. Nada es quietud. Todo es movimiento y todo se sucede. ¿No ves el cambio del día a la noche y de la noche al día? Así es. Nada es para siempre. Además ya te dije muchas veces que vivo en todo lo que vive. Unas veces padezco y otras río. No  estoy sentado en un Trono.

-Ya… pero mientras dura la vida oscura… es una penuria ¿sabes? Es muy difícil seguir creyendo en ti al sabernos predestinados. Unos en el lujo y otros… en el barro.

-Haces mal, amiguina. Haces mal dudando de mí. Debes creer en ti misma y así te darás cuenta de que las circunstancias que vives, son necesarias para la evolución. Todas las experiencias son positivas por adversas que pienses son. Y no olvides que todo es rotación. Que nada está quieto y sobre todo… que todo es movimiento. Los colores de las vidas se suceden. Sé feliz.

-¿Aunque no pueda pagar la hipoteca, voy feliz a mi cita con el Director de la Oficina Bancaria para que me eche de mi casa?
-Hija mía… que poco sabes y como llevas la derrota en tus palabras. ¡Siéntete feliz!. Y no centres toda tu vida en temas materiales. Traza una meta e intenta llegar a ella sintiendo que has llegado antes de comenzar. El poder del pensamiento es infinito. Tira siempre de tu fuerza interior. Ella puede sacarte del mayor abismo.
¿No has visto al creador que vienes a acusar? Se siente poderoso y puede. Al igual que a él, os he enviado a todos. Todos sois iguales para mí.
Piensa, hija mía, que jamás hice diferencias. La capacidad del ser humano es ilimitada. Descúbrela. No opaques tus pensamientos con derrotas que aún no han sido. Y si alguien te derrota… es el momento para tomar impulso y lograr esos logros de los que todos sois capaces.
Es posible que vislumbrando la vida, cada uno elija su propio destino... ¿nunca lo has pensado?

-¡Ah! ¡porca miseria!!!!. ¿En qué estaría pensando cuando decidí ser un adoquín? ¡Quiá!!! Eso es imposible. Ha sido ese constructor de pacotilla quien decidió por mí.
Lo sabré yo.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Este jueves un relato "Besos"


No dejo de pasear de acá para allá, por esta playa que me abrasa los pies. El motivo por el que los llevo desnudos no es otro que, una vez, hace tiempo, tiré mis sandalias lejos. Me apretaban las cintas.
Ahora brinco para no abrasarme, mientras llevo una cesta llena de besos.
La costa está más que llena de turistas y cuando me ven, no dejan de mirarme con reparos al observar que quiero regalarles algo. Digamos que, se mosquean…

Cuando por fin, reparan en que no soy ofensiva, se dejan aconsejar:

Para las familias que están en grupo, con niños danzarines, padres cabreados, abuelos entristecidos por falta de atención… les alcanzo, besos tiernos, esos que saben descansar un tiempito en el papo ajeno. Para que perciba quien lo da y quien lo recibe, cercanía.

Cuando veo grupos de amigos, les regalo un par a cada uno. Para que se los intercambien, y sonrían con lazos amistosos.

¡Besos de matrimonio!, grito con toda la fuerza que tiene esta voz mía, entre aflautada y cantarina, mientras una marabunta de ojos se clavan en mí, que una vez más hago piruetas por los aires, para salir indemne de tanto fuego.

¡Aquí, aquí!, me dicen y entonces, mirando a una pareja de cierta edad, les ofrezco un beso tierno y otro reventón. De esos que a mí me gusta ofrecer a los amantes… mi debilidad.

¡Ay, los amantes!. Tengo un radar especial para detectarles aunque estén en el medio del mar. Soy capaz de zambullirme con mis pertenencias sobre mis espaldas, y poder regalarles algo especial, mientras admiro los chisporroteos de sus ojos. Entonces me lanzo al cesto para recoger esos besos, mullidos, rojos como el horizonte que hora dibuja ese sol que se marcha; jugosos, acariciadores, esperanzados y sobre todo… dulces como la melaza.
Al final, les dejo toda mi cosecha, para que degusten despacito, este de aquí, este de allá, ahora te doy yo, ahora me das tú… Como si en vez de besos se tratara de fresones carnosos.

Ya sé que no me ha quedado nada en mi cesto, pero no importa; llegará el día en el que alguien coseche para mí un beso gordo y jugoso.

¿No dicen que la vida es como un boomerang, que te devuelve con creces lo que das?
Pues eso. A esperar.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Este jueves un relato. "SENTENCIAS"


"Ya que manché el zapato... disfrutaré del charco"
Es una creación mía que para más señas, se me acaba de ocurrir. Eso no quita que alguien tenga la autoría antes que yo, y entonces, le pido perdón por haber tenido la misma idea, aunque con retraso. Si es así, mi admiración ante tamaño dicho, ya que me siento orgullosísima del mío.
Y es que, con los años estoy bajando de la parra, ya que, hubo un momento de mi vida en la que me brotaban sentencias como setas en el campo. He debido de tener una legión de neuronas -o de lo que sea- trabajando a marchas forzadas, y estas manos mías, raudas,  a plasmar los descubrimientos diarios:
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"Agua en agua es agua. Agua en sed es Vida"
"Río que bebe, nunca seca"
"Tira del hilo de tu vida y hallarás el ovillo de tu existencia"
"Si miras dentro de ti mismo, aprenderás más en el silencio que si hubieses acududo a una tertulia de sabios"
"Locos o sabios, para el mundo son lo mismo"
"Estaba tan esperanzado que veía en la tortuga, el carro rápido de su fuga"
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Y un largo etcétera, que fui plasmando en mis libros, y que corto aquí, que no quiero ser tomateada.
Pero como mi blog se titula, "Entre el Alma y la Razón", hoy dejé el Alma reflexiva de lado ya que,  mi Razón me sopló que, también es necesario jugar en los charcos alguna vez, y embarrarme entera.
De no ser así, jamás sabría valorar una buena ducha.

sábado, 29 de enero de 2011

miércoles, 26 de enero de 2011

Este jueves un relato "Imagen disparadora de Musas"



Hoy te he visto; aunque nunca seremos lo que fuimos… hoy te he visto.

Era fiesta, y me había vestido para la ocasión.
Mi traje recién estrenado, no tenía flores, aunque yo pedía una y mil veces que fuera así... pero era caro y abundaba la escasez. Escogí con delicadeza el más bonito, para ceñirlo al cuerpo de mi hija y para mí, compré unos metros de percal oscuro.

La modista realizó el milagro de convertir en ilusión el mazo de tela.
Prendía todo, ágil, clavando certeramente los alfileres marcando las costuras y su maestría, convertía aquellos trozos que yacían sin vida en formas incluso delicadas, que se amoldaban por arte de manos expertas, a los talles.

Llegaba el día de fiesta en donde las banderas lucían asidas a la cuerda, moviendo con destreza acá y allá sus colores, como una bandada de pájaros silenciosos.

Era un día especial.

Salí a la calle para lucir aquel milagro que había obrado la mujer del cuarto verde, en donde se apilaban patrones, carboncillos, costureros y una máquina de coser que, parecía enorgullecerse con gallardía triunfando con su ALFA, escrita sobre el lomo negro.

El aire gélido me obligó a ponerme aquel abrigo viejo aún más oscuro que el vestido y, ya preparada, me dirigí a la Iglesia.
Te imaginé presente una vez más…, pero hoy… pero ahora… no era mi sueño, no eran mis ojos los que ponían tu imagen sin estar presente.

¡Eras tú!!! ¡¡¡¡Estabas aquí y no eras un sueño!!!!!

Te vi… me viste y, aquellas flores que lucían en los balcones de las calles, llegaron todas de sopetón a mi vida.
Surgió el milagro de reencontrarnos después de tantos años.
Nos miramos callados, traspasamos el iris, y llegamos al Alma que estaba despertando de un letargo grande y entonces, besaste mi mejilla mientras los transeúntes reojeaban sin torcer la cabeza.

Había pasado mucho tiempo desde aquel día.
Tú te fuiste a la guerra y yo me quedé llorando aquella ausencia tuya. Me dejaste un puñado de suspiros y, la sospecha de que no volverías.

Pero algunas veces la vida calla el pasado con un presente que vuelve a ser pasado.

Ahora, en este momento... parece que ha salido el sol, y que las flores todas se desparraman en el ambiente y también... en el suelo, mientras, en el aire se respira un  olor a jazmín, que invade todo.
La vida vuelve a ser maravillosa y viene a arrullar este momento tuyo y mío, intenso, de mirada a los ojos, de manos en las manos. De profundo silencio que no calla.

Y entonces, vuelvo a mirar un trozo de vestido que se cuela, oscuro, entre la botonadura de mi abrigo, más negro aún.
Y te aprieto las manos y tú aprietas las mías y, en silencio te digo adiós.

Y vuelvo a mi vida que hoy… ya no es tuya.

Y tú vuelves a tu vida que hoy… ya no es mía.

miércoles, 19 de enero de 2011

Este jueves un relato. "¿Nos importa lo que ocurre más allá de nuestras fronteras?"



Túnez.
Conocí Túnez, hace unos diez años. Me encantaron sus flores, su clima, sus playas, su lago salado... hasta el cuscús me gustó.
Aún conservo las rosas del desierto y tengo totalmente nítidos en mi mente, los lugares por los que pasé.
También recuerdo a aquellas gentes que mercadeaban con los trueques: camellos, mujeres -a ser posible, jóvenes y rubias-. Todo formaba parte del espectáculo.
Me llamó la atención  una visita a la Medina. Recuerdo el trapicheo, y lo poco que contaba la opinión de la mujer. Nada. Éramos simplemente objetos sin voz ni voto. Ellos esperaban la decisión del macho. ¡Es el colmo! pensaba con rabia
También recuerdo aquella palmada en el trasero que alguien me propinó y que sentí sin ver, pero que disculpé, sobre todo, por la maña y la rapidez del que había sido...
Es penoso que detrás de la falta de cultura, siempre está ese o esos avispados, que llenan sus buches dejando para casi todos, la miseria.
Gobiernan con la premisa: Migajas para ti, el pan para mí, y dame gracias por eso que recibes.
Cuando el polvorín estalla, el que tiene mucho, se escabulle con el botín -en este caso, parece que con toneladas de oro, de la "Señora primera Dama". Y el pueblo se pelea;  los unos contra los otros, sin darse cuenta de que ambos bandos son igualmente víctimas. En una guerra,  nadie gana.
En derribar se emplea poco tiempo, pero reconstruír lo derribado... puede que no alcance toda una vida para reparar los daños en el Alma y en la Vida.
Siempre se repite la misma historia... El abuso  del Ser Humano por el Ser Humano... que debríamos cambiar por, los derechos y obligaciones que tenemos todos los Humanos por igual.
Existen tantas situaciones que deberían remover nuestras conciencias...
Pero como se dice por estos lares Asturianos:
"La conciencia ye verde, y comióla el burru".

miércoles, 12 de enero de 2011

Este jueves un relato "Historias calentitas"


Llegué a casa a todo correr y muertita de frío.

Y es que la calle está intransitable por el hielo, pero ahora, tranquilamente, tus brazos me acogerán y yo, una vez más seré feliz rodeada por ese cobijo tuyo, que tan bien conozco.

Nunca he negado que tengo dos amores. Uno que me acoge entre sus fuertes brazos y el otro… y el otro… que es mi debilidad; por eso le dedico más tiempo:

Te miro despacito, anhelante, mientras observo tu lengua danzarina que se mueve de acá para allá al son de no sé que cosa, lamiendo ahora aquí, ahora allá, sofocándome, amándome, deseándome, para darme esa chispa de vida.
Ella, -tu lengua- va y viene con la experiencia de quien sabe moverse en todas direcciones y mientras, el palo que miro embelesada, va disminuyendo de tamaño mientras mi cuerpo está a punto de derretirse envuelto entre sensaciones de placer.
Alguna que otra vez, emites sonidos casi imperceptibles y entonces, interpreto tus quejidos como esa lucha que quiere y no quiere que todo acabe.
Me acerco más y más… te invito a comenzar avivando tu fuego de nuevo para que esas sensaciones fuertes, implacables, gozosas… no se vayan, y pueda disfrutar de ti, toda la noche.
He soñado tantas veces contigo… he pensado tantas noches en ti que ahora que te tengo, estoy mecida en el sueño del que no deseo despertar.
Oh!!! Qué placer tan bello, incomparable a nada. Sacas de mí esa gatita ronrona que en el fondo soy, y me hipnotizas con ese sabor tuyo que aunque me cueste reconocerlo, me lleva a antaño y no es que con esto te llame viejo ¡qué va!. Pero, tu olor y la del jabón chimbo, van parejos, porque ambos inundáis mis sentidos y me transportáis a ese mundo de los sueños y añoranzas que se confunden con fechas y tiempos.

A menudo pienso que sin mi sofá sedoso no sería nadie, y no digamos sin esta chimenea que me da tantos placeres y que lleva orgullosa su Marca Registrada: Pepín Fernández.