La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.

La Perla de la Unión. Un Simbolismo Universal.
La "PERLA DE LA UNIÓN". Si todos aunáramos Creencia, en un Ser Único, sabiéndonos parte de Él mismo, la vida cambiaría.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Sí...Yo.

Sí. Yo.
¿Por qué decir muchas veces, yo, se considera ególatra?
¿No es la máxima realidad palpable?
Soy la mayor conocedora conocida de mi yo, y puedo esconder sin esconderme a mí. Soy dueña de muchas circunstancias, cuando mi yo se afianza o se intimida. Te puedo mentar mil argumentos, convencerte de historias y de cuentos, lucirme con vestidos de gran firma. Guiñar un ojo y otro en tu ceguera…
Pero puedo llevar debajo de mi fashion, tristes harapos, y solo yo, lo sé. Pero yo, a mí yo, ya no le engaño porque soy mi realidad más próxima. Soy mi todo, conocido. Podemos ser más yo, en uno. Pero siempre, siempre seré Yo.
Y eso es la verdadera realidad.
Yo.

Crítica sobre "Pinceladas de soles y lunas" (Jesús Caudevilla)

Cuando tienes en tus manos "Pinceladas de soles y lunas" te embarga el deseo de navegar por sus páginas. Ya desde las primeras palabras te sientes atrapados por el ritmo pausado con el que la autora ha dotado la historia. Es como si se tratasen de las pinceladas que da un pintor sobre su lienzo. Ese ritmo nos lleva a paladear la historia donde los personajes son presentados con toda vivacidad. Seres que viven, piensan y sienten. Y no es fácil lograr crear los personajes con esta realidad. Ese es un mérito únicamente atribuible a Celia Álvarez. Y ese mérito se traslada al buen desarrollo de la historia que te succiona haciendo devorar sus páginas. Una vez has empezado su lectura cuesta mucho dejarlo. Percibes la necesidad de proseguir y proseguir hasta llegar a la conclusión. Al llegar al final te sabe mal por haber terminado, por haber concluido con unas horas en los que has olvidado los propios problemas... Horas en las que te has sentido Elena, Manu o Pedro...Por suerte siempre te queda la oportunidad de volver a la primera página y releer la historia. Seguro que descubrirás nuevos sentimientos. No tengo ninguna duda porque la lectura es percibir sensaciones. Y Celia ha logrado plenamente transmitirlas al lector. ¡Enhorabuena por deleitarnos con algo así!
http://www.caudevilla.com/.

Me arrepiento

Me arrepiento de ser un sol en tu ceguera. De querer alumbrar noches enteras en el foso de tu oscuridad.
La montaña rusa de mis ilusiones bajaban y subían, guiadas por fuerzas inexistentes que empujaban los carriles de mi vida.
Sin rumbo.
Porque seguía tu senda sin senda, y tus rugidos llegaban a mi corazón como dardos de fuego en una batalla con un claro perdedor.
Siempre yo.
Te decía “siéntate conmigo, y hablemos de nosotros”. Pero el viento de tu sordera, te impedía oírme.
Vilipendiaste mis mensajes de amor, haciendo tú un amor paralelo, con sonrisas lejanas para que yo no oyera.
Las cumbres no tienen la sonrisa de las flores, y los vientos con su fuerza, no dejan que perciba brisa alguna. La alegría no vive haciéndome placer las ilusiones.
Tormento de amor sobre mis espaldas adormecidas. Sobre mis recuerdos olvidados para no recordar.
Marca de fuego.
De tu fuego que malhiere con daga, mi corazón herido.
Labraré camino sin tener arado. No seguiré sendero alguno que no sé a donde irá. No apoyaré mi cabeza en nubes de algodón ni volveré a ser una títere de los desvaríos incontrolados de una ilusión de amor.
Sentiré mis latidos, y repartiré sonidos con quien perciba las notas casi imperceptibles de mis sentimientos.

martes, 11 de marzo de 2008

Tristeza

Tristeza, vete de mi lado y déjame vivir.
Soy un árbol con firmes raíces, con ayer flores y hoy frutos. Un árbol frondoso que mira desde su altura tantos arbustos… y tanta espina que cubre el bosque en el que estoy.. .
Mis ramas son verdes y ovaladas y el fruto de mi fruto, volverá a ser fruto… pero me siento triste porque mi condena me ata a la tierra, y no puedo elegir un lugar menos sombrío.
Deseo ser un ave, que vuela libre. Incluso un ratón que vive de acá para allá, sin pararse nunca.
Y, me adormezco batiendo mis ramas y aplaudiendo con el sonido de las hojas, un día y otro.
Quisiera retozar y dar volteretas en un campo verde, en donde los niños pudieran subirse a mi lomo de madera, y jugar a rodar, unidos por la tierra.
¿De qué me vale ser hermoso? ¿De que me vale cobijar cuando caen gotas, si estoy triste desde el alba hasta la noche?
Quiero lanzar los zapatos retorcidos que me anclan al suelo, hacía los destinos del lugar que me formó en la quietud.
Deseo explorar otros lugares, aún renunciando a mis hojas verdes, y a la frondosidad de mi ramaje.
Tristeza, vete de mi lado y déjame vivir.

lunes, 10 de marzo de 2008

Soy tú

Soy camaleón
que adopta formas
y vive sentimientos
que no son míos.

El mismo día
puedo llorar triste una derrota
y también
reír alegre todo un triunfo.

Porque soy tú,
y el otro…
y el otro.
Y me meto en piel ajena casi siempre
invadiendo sentimientos no sentidos.

Porque
si escribo lo que siento
¿En dónde está
la realidad imaginada?

No.
Soy tú
y el otro…
y el otro…
aunque también
alguna vez… soy yo

domingo, 9 de marzo de 2008

El precio de una vida



¿Por qué un precio tan alto?
Dime vida…
¿ Por qué?
¿Qué hice yo?
Interrumpes mis días
con otros días que no espero encontrar.
Y olvido aquel ayer….
y la noche vuelve con un sueño certero
para recordarme mis vacíos.
Tengo pena de mi presente,
porque volviéndolo ayer,
no vivo el hoy,
y yo…
deseo una vida apacible,
sin tintes de añoranza.
Soy…
una peonza,
tirada por los hados de un destino cruel
que juega a ser un títere
inanimado y opaco
ante las luces que alejadas,
captan mis sentidos.
Soy…
una historia inventada con tintes de realidad,
cosidos en el agua de un Océano vacío.
¿Qué tengo que pagar
para que el precio de mi existencia sea saldado?
Soy un ser vulnerable
y lleno de ideas absurdas,
que solo alimentan un camino
con luces luminosas tras la colina gris.

Crítica de "Pinceladas de soles y lunas" (Ernesto Ayuela)

Me va a permitir que le envíe un comentario sobre la que parece es su última novela, y que he leído estos días porque una amiga suya de aquí, de Madrid, me la recomendó.
Me dice que va dirigida más hacia el sexo femenino, pero yo no estoy de acuerdo, porque su lectura es inmiscuirse en el mundo del mal llamado sexo débil, y por lo tanto es un libro para lectores de mi género. O sea, los hombres.
Creo que no tiene desperdicio, y aunque ella (mi amiga), me dice que el físico que usted describe en la novela, no tiene nada que ver con el suyo, yo me he enamorado, de Elena. Me he enamorado, con el beneplácito de mi señora esposa. Porque la protagonista de su novela, es la mujer a la que yo aspiré toda mi vida. (Ahora ya es un poco tarde).
Es buena persona hasta la médula. Volcada en su trabajo y en su familia como nadie. Vive la vida sin un ápice de miedo y se enfrenta a todo sin mirar atrás. Y ama a los suyos contra viento y marea.
En cuanto a la forma de escribir, me deja pasmado su versatilidad, porque tan pronto escribe de una forma totalmente coloquial, como podría hacerlo cualquier persona en una conversación rutinaria, como se mete en las profundidades de la mente, para dejarnos todo un collar de maravillosas reflexiones, en una exquisita forma de decir.
Es usted ya, vital para mí. Y no tengo en mi cabeza otra cosa que poder conocerla y decirle frente a frente, esto que le cuento y mucho más.
¡Ah!, me van a facilitar otros de sus libros. Ya le contaré.
Con todo mi afecto.
Ernesto Ayuela.

sábado, 8 de marzo de 2008

Reivindicación.



Ahora que estamos en plena campaña electoral, yo quiero hacer mi reivindicación personal.
Soy un corazón prisionero, maltratado, ultrajado, porque quien me lleva dentro abusa de mí.
Yo, que soy tierno y amoroso, y además tengo muy buena memoria, estoy siendo acallado por una mente que no me deja expresarme, no me deja hablar en los momentos más cruciales de la vida.
Coloca hielo a mi alrededor, y además tengo a mi lado todo un arsenal de escarchas, ¡por si acaso!.
Se pone su careta de tipa dura, superficial, y olvidadiza, y se queda tan ancha.
Yo… que tengo muchos sentimientos. Que tengo muy buena memoria. Que tengo amor para dar y tomar, estoy desperdiciado y acallado, pero sobre todo, sin posibilidades de hablar, porque la boca la tiene ella. Y aunque presume de sincera, en algunos momentos dice cosas que nada tienen que ver conmigo…
Sí. Soy un corazón que no está en el lugar que le corresponde, y ahora que todo el mundo habla y reclama, yo denuncio la tortura a la que estoy sometido.
Firma.
Un corazón tierno envasado al hielo.

lunes, 3 de marzo de 2008

Querido amigo...

Eres mi sol y mi luna. Contigo no necesitaré nunca acudir a psiquiatras ni a psicólogos… porque siempre me escuchas.
Tengo un día maravilloso y me alimento de la fuente de la esperanza y del amor, y tú, acoges toda la retahíla que te cuento.
¿Qué estoy tan triste como una nube gris a punto de estallar?, Pues tú enhebras mis palabras y hasta las conviertes en figuras danzarinas, para darme el aliento suficiente que me haga continuar.
¿Qué deseo escuchar música ahuyentando los fantasmas de las ideas?, Tú, estás ahí, a mi lado, esperando que punce el lugar exacto, para comenzar a oír lo que deseo.
¿Qué quiero deleitarme con maravillosas puestas de sol, o paisajes memorables? No tengo más que quedarme quieta delante de ti, y fijar mi pupila..
Si hablo del presente me prestas un lugar para que cuente. Si hablo del pasado, acoges mis nostalgias sin decir ni “mu”.
¿Qué hablo de penas? Perfecto, ¿Qué te cuento agonías? No hay problema. ¿Qué desnudo mi cuerpo? Muy bien. ¿Qué desnudo mi Alma? Mejor…
Eres querido blog, mi amigo. Sin condiciones. Sin reproches. Sin miedos…
Sí…Sí, ya sé que me dirás que podría escribir en esos, mis folios ocultos, como hacía antes, pero… entiéndeme, esto, tiene un poco de morbo y tal vez de gallardía, al saberse leída ¿o no?
¿Quién te habrá inventado?
Sea quien fuere… mi mayor agradecimiento.

lunes, 25 de febrero de 2008

Cosas de la vida...

Y miro el pasado...
Recordando mi juventud, veo cómo sentía el placer de la percepción de mi rostro, ante el espejo.
Y plasmaba en mi mente un mundo a mi medida, con príncipes azules, con lugares hermosos, con armonía e hijos que poblarían mi futura vida.
Encontraba las nubes ¡tan lejanas! La lluvia no mojaba mi rostro, aunque cayera a chaparrones, porque sólo veía fina llovizna. Los huracanes eran…solo viento que me acariciaba… despacito… Las piedras del camino no existían para mí. Las veía como pequeños granitos de grava, adornando mis pies. Y todo eran proyectos… y todo veleidades que formaban el ¿Qué será?
Pero pasó el tiempo y aquellas finas gotas se volvieron tormentas, y lo que levemente entorpecía el caminar de mis pies, se tornó montaña difícil de escalar. Y el príncipe azul… no tenía azul intenso sino un color tornasolado.
Y hoy, en los tiempos actuales me encuentro mirando aquel pasado lleno de ilusiones y viendo mi presente. Ya no soy joven, y doy gracias por ello. Y miro esas incipientes arrugas que comienzan a afincarse en mi rostro. Y en cada una… una historia. Mi mirada es triste, porque siempre lo ha sido. Y ya mi cuerpo se va desvaneciendo ante aquél que fue, y doy gracias por ello. Cuando el joven a menudo dice “viejo”, con cierta arrogancia… cuando hablan del mayor, yo me pregunto: “¿A qué aspira el que tiene pocos años?” “¿Acaso se cree que tiene el salvoconducto para serlo siempre?”
Creo que lo importante en la vida es mirar hacía adelante. Llenar las maletas de las experiencias con aprovechamiento, con amor, con claridad… y sobre todo aspirando a cumplir años, que en definitiva, aunque no se desee, es la aspiración de todo el que vive. A vivir la vida intensamente, no a pasar por la vida sin vivirla. A vivir el presente, no acumular vivencias futuras, que posiblemente solo sucederán en nuestra imaginación.
Un día, una mujer, en otro tiempo muy bella, con casi ochenta años me dijo “Hija mía, desde hace años, tengo la sensación que debo de pedir perdón, por ser mayor”
Y yo pensé: “ ¿Cómo es posible que el hoy joven no piense en lo que le espera mañana?" Y "¿Cómo el anciano no recuerda lo que fue ayer?".
La vida humana, llevada a término, es un camino común para todos y a todos hace girar.

jueves, 21 de febrero de 2008

La vida y... La Vida

¿Qué diferencia tiene la vida con la Vida?
me preguntas...
Verás:
Es un lugar enternecido por la brisa y los colores
por los cantos y las flores,
y sobre todo...
por presencias armoniosas.
Los jilgueros no cantan
porque su canción se escucha sin ser cantada.
Los brazos no abrazan.
Ni besan unos labios
porque las caricias se sienten
sin que sean necesarias
demostraciones amorosas.
Las rosas,
de colores no imaginables para ti hoy,
cubren los lugares,
apacibles con su presencia.
Sin que exista rosal.
Sin que existan espinas en sus tallos.
Las orquídeas son hermosas en la tierra,
pero no puedes compararlas al jardín imperecedero.
Las nubes no se agolpan.
Ni ennegrecen.
Ni sueltan agua,
sino que acarician a su paso.
Y el que duerme es acariciado con su silencio.
Con su suavidad...
¿El que duerme...?
La permanencia es sentir sin cuerpo,
y mirar sin ojos y dormir sin sueño.
En el dormir estás despierto.
No existen matorrales,
ni sustancias malolientes
ni cuervos
ni reptiles
ni flores sin aroma...
Percibes los olores
sin que exista membrana que los capte.
Porque los sentidos perduran
aun sin soporte.
No hay senderos con piedras afiladas en la montaña.
Existe la montaña
y una colina ardorosa en la que surge un manantial.
¿Ésto es así?,
me preguntas
Y te respondo que cuando piensas e imaginas
vuelas con la imagen a lejanos lugares.
Y esa imaginación, hoy pobre,
te niega muchas cosas porque la razón te ata.
¿Cómo que la razón me ata?
Cuando estás en el cuerpo,
es necesario razonar, para tomar decisiones.
Pero cuando el abandono del cuerpo es total,
lo inimaginable hoy, se vuelve realidad mañana.
"Desde el viento" Celia Álvarez Fresno

viernes, 8 de febrero de 2008

Cosas de la vida...

No me gusta la política.


Sí; cuando surge el referido tema digo que soy totalmente apolítica, y que tanto los unos como los otros, tienen algo que me gusta en sus “teorías” (que pocas veces se llevan a la práctica),y también algo que no me agrada.
Pero esto que digo ¿es verdad?, y en esas estoy hoy.
No. Creo que no es totalmente cierto y lo que intento es pasar del tema para excluirme yo sola de la conversación, ya que no entiendo ni jota. Y así puedo estar con la boca cerrada, y nadie va a preguntarme si me gusta tal o cual ministro o ministra, que yo no conozco, porque no presto atención.
Pero después me quejo cuando los impuestos son muy altos o cuando voy por una carretera comarcal del tres al cuarto.
No. No soy indiferente, pero quiero parecerlo. Y hoy, que quiero verme como soy y no como deseo ser, pues tomo la decisión de comerme diarios y telediarios, en donde pueda discernir y votar aquello que piense va a ser lo mejor (que una vez mas, no tiene porque ser lo mejor), porque lo que para unos en la vida, es maravilloso, para otros no es más que una opción equivocada y retrógrada.
¡Ah! Que distintos somos… ¿Cómo va a haber consenso en grandes masas, si en una reunión de cinco personas, cada una opina de forma diferente?
Pero claro… sería aburrido ver a todo el mundo igual, y que todos asintieran ante una canallada, o ante un logro o un triunfo.
No. Tiene que haber policromía, y vida, y bullicio, y vida y muerte… y amor y odio y muerte y vida.

¿En dónde estás?

No sé en dónde estás. Hace ya tres años que te has ido, y yo, te pedí varias veces alguna demostración de otras Realidades, esas que creo sentir, y tal vez siento; pero no hubo más que silencio.
Tú y yo hablamos de muchos temas, y éste era uno de nuestros preferidos. Tú asentías cuando yo argumentaba esto o aquello, y después con tu mirada dulce y espiritual me decías ¿Y quién lo sabe? ¿Tú viste a alguien volver? Y después me prometías una y otra vez, que cuando dejaras este mundo, tú vendrías a mi lado, y me cobijarías cuando sintiera pena y dudas, y nostalgias, y camino sin salida.
Pero no te he visto, y tú no estabas junto a tu “prenda”, como así me llamabas, tantas y tantas veces que he llorado.
¡Ay, padre! Jamás he sentido tu fuerza, ni tu presencia. ¿Por qué?
Tal vez estés en un lugar elevado, en donde te corresponde por tu maravillosa forma de ser cuando eras hombre, en esta tierra, en la que has amado, y padecido, y querido… y te importe poco los pasajeros sufrimientos de los seres que has querido, porque sus sufrimientos, son eso, “nada”, en el largo viaje de la existencia.
O tal vez seas nada, y vivas solo en el recuerdo de los que vivimos. ¿Quién lo sabe?
Me gusta tanto mirar el horizonte con las rojas puestas de sol, esas que contemplábamos tú y yo, desde el alto de la colina de Ruedes…Ese lugar mágico que embelesa los sentidos y te hace sentir la vida verde y arbórea, cerca de la ciudad.
Y yo te imagino nube, y algunas veces, con su fantasmagórica presencia ríes o lloras, y te imagino el sol rojizo que con su adiós crea la impronta del regreso.
Padre, aunque seas nada, para quien te ha conocido eres todo. Aunque te hayas encontrada con abismos vacíos tras tu partida, no temas, porque seguirás viviendo en los corazones que has amado.
Y si has visto esa Luz, que yo te indicaba buscaras cuando estabas a punto de pasar la Puerta, mándame un trocito, para que me alumbre y no me llegue esta oscuridad que muchas veces me abarca.

lunes, 28 de enero de 2008

Crítica sobre mi novela "Pinceladas de soles y lunas" (D. Vicente Araguas)

AHÍ VAN UNAS PINCELADAS
Me piden que lea "Pinceladas de soles y lunas" y que después la comente. Y yo me aplico en la tarea que me encomiendan, con la presteza debida y el cariño que me merece un libro escrito con ilusión, como la que sin duda ha desplegado su autora. A quien, obviamente, no conozco sino a través de estas páginas, suficientes para entender muchas cosas de quien las ha escrito, y justas en su extensión para que no salgamos maltrechos de la batalla. De la lucha que toda lectura bien hecha implica. Con autores y contenidos, a riesgo a veces de enfurecernos con ellos, otras de caer en complicidades, enemigas del distanciamiento, tan preciso éste para que entremos en los libros con cierta lejanía que no tiene por que estar reñida con la pasión. Dicho lo cual me interesa decir que esta novela (con su aquel de docudrama) se lee muy bien (yo lo hice en tres sesiones sin que se me cayese jamás de las manos), suspendiendo al lector en un aire de emociones encontradas. Porque, primero, es imposible no simpatizar con la narradora, mujer llena de transparencias, entregada a una causa familiar que acaba venciendo. Y, segundo, que su historia (su intrahistoria), viaja en paralelo con la de Manu, y ya es de agradecer que coexistan aquí dos roles o papeles. Pero es que además el propio Manu nos brinda sus reflexiones hechas libro, con lo que esto tiene de “tour de force” por parte de la autora, esta Celia Álvarez Fresno, que sabe narrar pausada, demoradamente pero -ya lo dije- enganchando al lector de manera que este se sumerja, con la debida lentitud. Y aquí cabría hablar del “tempo lento” que Álvarez Fresno administra con toda corrección, lo que está muy bien en una época acelerada o alebrestada como la que vivimos. Luego, se me ocurre, los personajes creados por Celia son de verdad, no parecen el consabido cartón-piedra de los tiempos “light”, también para la novela realista, en los que vamos nadando, a veces -mejor- chapoteando. De lo que vengo diciendo podría (y debería) inferirse que lo he pasado muy bien leyendo este docudrama (o novela), real como la vida misma, sentimental como los poemas que Celia intercala. Me gustan también las máximas, aforismos o epigramas de Manu; algunos un poco edulcorados o previsibles, pero en general vigorosos y elegantes, como el estilo de esta autora que supera con nota la barrera de la dignidad exigibles a quienes ponen su oferta literaria ante el ojo público.
Pero es que además el resultado ha sido bien sabroso.

VICENTE ARAGUAS

domingo, 27 de enero de 2008

Cocido anti-abusos

Cocido anti-abusos

Ingredientes:
Un Kg. de intolerancia
Un Kg. de incomprensión
Un Kg. de odio
Un Kg. de incoherencia
Unas hojas de calamidad
Un vaso de falta de amor
Un Kg. de ingratitud
Virutas de sometimiento
Una vara de fanatismo
Unos gramos de explosión.

Se reúnen diez chefs de cocina de todo el mundo. Van a hacer un guiso a gusto de todos ellos y cada uno deposita un ingrediente en una gran olla.
Lo guisan entre sonrisas, gritos y algarabía.
Se prepara una mesa en el lugar más lúgubre del jardín, invitando a varias personas, que por azar pasaban por el lugar.
Los chefs , a su vez, habían confeccionado para ellos otro menú menos variado y más exclusivo, pero la situación hizo que reinara la confusión, y tomaron todos los cocineros el guiso destinado a los otros.

The New York Hour
Noticias:

En estado de coma diez chefs de cocina de fama mundial, reunidos para hacer un guiso especial. No se sabe qué ha ocurrido, pero todos se encuentran en grave estado.
Se desconoce si habrá supervivientes, pero de ser así, a buen seguro no volverán a hacer el mismo cocido, ya que al probarlo ellos mismos, tal vez no vuelvan a repetir la fórmula.
Moraleja:
“Nunca hagas a nadie lo que no te gustaría que te hicieran a ti”

viernes, 25 de enero de 2008

Suflé para combatir la ira.

Suflé para combatir la ira.

Un Kg. de tranquilizante
Una pizca de sosiego
Dos hojas de comprensión
Un Kg. de reflexión.
Unos números.
Un brote se silencios.

Se mezcla todo, haciendo una masa esponjosa.
Mientras se amasa, se cuentan tantos números como vueltas des a la masa., que serán muchos, para lograr nuestro objetivo.
Solo se tomará cuando exista peligro inminente de explosión.

Cóctel para combatir la lujuria

Cóctel para combatir la lujuria

Ingredientes:

Un Kg. de raciocinio
Un Kg de cubitos de hielo
Dos guindas de cordura.



Se bate el contenido, una y otra vez, hasta cansarse.
Se sentará el comensal, tranquilamente, para degustar la maravillosa mezcla bien helada.

Ideal para tomar en los momentos de calor sofocante.

Magré anti-edad

Magré anti-edad
Ideal para las personas que ya han pasado la juventud.

Ingredientes:

Un vaso de voluntad
Dos dientes de confianza
un soplo de sabiduría
dos ramas de conformidad
un Kg. de experiencia

una gran copa de ilusión

Se envuelve todo, mimando cada contenido. Envolviendo sin prisas esa maravillosa masa de las vivencias.
En esta receta, a la hora de elaborarla, tenemos que tener en cuenta, no idealizar momentos pasados que en su momento seguro que no han sido tan magníficos.
Se debe reflexionar sobre la sabiduría que aportan los años, y el valor de nuestro equipaje.
Se toma todos los días, como aperitivo.

martes, 22 de enero de 2008

Milhojas para olvidar

Ingredientes:

Una hoja de ignorancia
una libra de optimismo
un gran chorro de futuro
unos granitos de adiós.

Se hace una masa bien espesa. Lograremos reducir volviendo una y otra vez sobre la mezcla.
Se tomará, cuando sientas deseos de volver atrás la mirada.

lunes, 21 de enero de 2008

Receta para combatir el odio

Ingredientes:

Un corazón duro
1 Kg. de Amor.


Se dejará macerar durante mucho tiempo el corazón impregnándolo bien de Amor. De vez en cuando se frota el preciado órgano con su ingrediente. Día tras día.
Dependiendo de la dureza, se necesitarán más o menos tiempo.
Éste menú no se degustará.
Se depositará el corazón en el mismo lugar que antes ocupaba.
Y esperaremos...

Receta para combatir la envidia

Ingredientes:

200 gr. de vida propia
150 gr. de valoración personal
una pizca de amor
una nuez de conformidad
1/2 Kg de superación
unos gramos de autoadmiración.

Se envuelve con cuidado todo el contenido.
Se toma mañana y noche.

Receta para ser feliz

Ingredientes:

Una pizca de locura
Un pellizco de olvido
1 Kg. de esperanza
unos brotes de desprendimiento
una rama de inconsciencia
un gajo de imaginación
dos varitas de ilusión.

Se hace una masa homogénea.
Se disponen los servicios con mimo, sobre una mesa llena de luminosidad; y más tarde, al degustar el exquisito plato, en cada bocado, penetrará en ti una maravillosa sensación de felicidad.

Volovanes de futuro.

Receta especial, ideal para que unos hijos crezcan felices y arropados:

Ingredientes:

1 Kg. de dedicación
1 Kg. de Amor
1 Kg. de rectitud
1 Kg. de apoyo
1 Kg. de comprensión
1 Kg de diálogo.

Se van mezclando poco a poco todos los ingredientes, con suavidad; un día y otro.
Se dispone la mesa familiar y se adorna de risas y palabras.

Esta receta hace que los niños se conviertan en muchachos sanos y felices.

martes, 15 de enero de 2008

Receta de amor eterno

Ingredientes:

2 corazones
una pizca de sinceridad
un baso de admiración
una rama de amistad
un pellizco de ceguera
1/2 Kg de pasión

Se vierten todos los ingredientes en un recipiente transparente. Se revuelve con mimo varias veces.
Cada mañana se toma una cucharadita.
Es milagroso.

lunes, 14 de enero de 2008

Receta para combatir el insomnio

Ingredientes:
½ hora de baño relajante.
2 sábanas suaves
22 grados en la estancia
1 playa desierta
Varias olas.
Algunas nubes de pesares (si tienes a mano). La receta resulta mejor, si no tienes.

Te das un baño relajante de una media hora, en agua tibia.
Más tarde te envuelves en sábanas suaves, en una estancia con temperatura media de unos 22º.
Tumbado, con los ojos cerrados, imaginas una maravillosa playa desierta, en donde las olas envuelven, con ternura, tu cuerpo; una y otra vez. Y te arrullan con suaves caricias.
Y si tienes pesares, imaginas que esa ola, que llegó grande, se dirige con todos tus problemas, hacía el horizonte.
Y se pierde en la lejanía, dejando que te invada un plácido sueño.

Esta receta es espacial para la noche.

domingo, 13 de enero de 2008

Canapés de ilusión.

Canapés de ilusión.

Se pone en un recipiente:

Un poco de anhelo
Un chorro de futuro
2 vasos de emoción
Una larga rama de esperanza.
2 brotes de imaginación.

Se coloca la mezcla cubriendo trocitos de tristeza.


Se sirve templado.

jueves, 10 de enero de 2008

Receta para combatir el rencor

Receta para combatir el rencor.

Ingredientes:

Un soplo de comprensión
Una cucharadita de mala memoria
Virutas de olvido.
Un chorro de amor.

Se envuelve bien haciendo de todo ello una amalgama.

Se toma en ayunas.

miércoles, 2 de enero de 2008

Presentación de mi último libro en el Corte Inglés de Gijón


"Asombrado está aquel que sintiéndose poco es aplaudido".
"Pinceladas de soles y lunas"

Presentación en el Corte Inglés de Gijón.


Día 19 de Diciembre, presentación de mi tercera novela "Pinceladas de soles y lunas"

martes, 1 de enero de 2008

Gnomo

Doblando por el serpenteante camino, bajo el matorral, estabas tú, acuclillado como un pequeño gnomo de las tierras Astures. Con los inmensos ojos negros mirando hacía no sé donde. Tenías rastros de dulzura en aquella mirada, y un toque de tristeza. De alejamiento… de pregunta. Estabas frío y lleno de humedad. Tal vez te inquirías ¿en dónde estoy? ¿Qué hago yo aquí? ¿Y quién soy yo? .Pero sólo son suposiciones mías, porque no sabías hablar. Me acerqué a ti y me mostraste una fina sonrisa de tristeza, y me imaginé un cuento a tus espaldas. Una historia de desamor y ausencias. Recogí tu cuerpo y enardecida corrí sendero abajo, hacia el cercano hogar que aún no era tuyo. Y atrapé tu fino cuerpo contra el mío, como si siempre hubieras formado parte de mi vida. Te sentí tan cercano… te sentí tan dentro como si fueras cualquiera de mis órganos, esos que me acompañan desde siempre. Deshice con cuidado tu ropaje, mientras me observabas, y una tenue ráfaga de vida, inundó la mía. Tenías aroma a sabia y a miel. Tenías un mensaje en tu sonrisa que ahora afloraba en tu cara de niño abandonado. Me pregunté el porqué de tú soledad, pero también el porqué de la mía. Y es posible que el viento, en su susurro, me contara el cuento de las necesidades mutuas, y de tú fortuna que será la mía. Encendí un candil, para segur viendo tu rostro cuando los ojos ya, vencidos por el sueño, se habían cerrado. Intenté mecerte suavemente, como si fueras fino cristal de bohemia; pero mis manos temblorosas, inundaban de tintineos la estancia. Y mis dientes también sonaban los unos con los otros, acompañando la melodía de tu llegada. No tenía con qué envolverte, pero mis brazos abarcaban tu cielo, y mi pecho junto el tuyo, se hacían uno. Deslicé en tu boca, el alimento del animal cercano, y tú hipaste saciado. Junto a mí. Pensé en mi pasado lleno de bonanzas y en mi retiro a la cabaña del puerto, para palpar la vida. La que discurre fuera de la ciudad. Para escribir la vivencia interminable de las historias de la existencia. Me refugié en tus brazos, no tú en los míos, y la leyenda vino a contemplarnos desde tu ayer y nuestro hoy. Ya no ví flores en la colina, ni tormentas cortando la arboleda. Tampoco imaginé las vides llenas, ni los silbidos del viento otoñal. Sólo tú contabas en la historia de mi cuento. Y… rompiendo los folios que tenía ordenados bajo la ventana, .comencé a escribir una nueva historia… La tuya y la mía._________________